marqués

marqués, a

(Del occitano ant. marqués.)
1. s. m. Título nobiliario intermedio entre el de duque y el de conde.
2. s. Persona que tiene este título nobiliario.

marqués

 
m. Antiguamente, el que estaba al frente de una marca o frontera del reino.
Título nobiliario intermedio entre los de conde y duque.

marqués, -quesa

(maɾ'kes, -'kesa)
sustantivo masculino-femenino
persona de la nobleza superior a la categoría de conde El marqués de Sade fue un escritor famoso.
Traducciones

marqués

marquess, marquis

marqués

marquis

marqués

marchese

marqués

Marquis

marqués

Marquis

marqués

Marquis

marqués

Marquis

marqués

המרקיז

marqués

후작

marqués

Marquis

marqués

/esa SMmarquis/marchioness
Ejemplos ?
Una mañana, cuando acababan de administrarle la vigésima nuez, entró una vecina, la cacharrera de al lado, y dijo a la señá Carmela: -¿Tié usté un pavo listo ya? ¿Bien cebadito? Me ha encargao de buscarlo el cocinero del señor marqués... Es pa la cena de Navidá.
Con la nimiedad de atención que no pierden las mujeres ni aun en las más terribles y solemnes circunstancias, habían reparado en la finura de la camisa, en la riqueza del reloj, en la pulcritud de su persona y en las coronitas de Marqués de los calcetines del paciente.
Le pediremos cuatro pesos, y usté me da a mí un par de pesetillas... -Y el cocinero le pone seis duros al señor marqués... y arza -repuso la señá Carmela.
Eran, sin embargo, para dar pavor las circunstancias. Le habían cogido en el corral y trasladado a las cocinas del marqués. Y allí, su futuro verdugo, el pinche, se dedicaba a hacerle absorber tragos de aguardiente, alternando con él en la tarea.
En cuanto a usted, señorita Angustias, hágame el favar de llamar al sereno y decirle que vaya en casa del Marqués de los Tomillares, Carrera de San Francisco, número...
Pero como tengo mucho sueño, me permitirá usted que deje para mañana el enviar ese atento recado al señor Marqués de los Tomillares.
La táctica de Pepona era como sigue: Montada en su cuartago, iba a la feria, provista de banasta para las adquisiciones, como una honrada casera del conde de Borrajeiros o del marqués de Ulloa.
A serenarse». Tocó con el arzón las pistoleras; llevaba dos pistolas inglesas magníficas, regalo del marqués de Ulloa. En el pecho sintió el bulto de un cuchillo de picar tabaco.
-Por allí viene don Paco -dijo Pepita la Bullanguera al ver desembocar por la esquina al famoso injerto de litri y de marqués de quien, de modo tan poco lisonjero, acababa de ocuparse la señora Rosario la Lechuguina.
Dióle Angustias un poco de agua y vinagre, y el herido respiró alegremente, diciendo: -Gracias, prenda-. En esto llegó el Marqués a la alcoba, conducido por la Generala.
-Por argo hice yo que me prometiera Dolores pagarme daños y perjuicios -exclamaba momentos después la Lechuguina contemplando con filosófica resignación el cántaro hecho pedazos, mientras, corrido y maldiciente, alejábase don Paco coreado por la mal disimulada rechifla de los vecinos, que en el arroyo de la calle comentaban en pintorescas agrupaciones, de modo chispeante y graciosísimo, la corrida en pelo que acababa de sufrir uno de los más caracterizados injertos de chulo y de marqués de los barrios de Andalucía.
Entretanto, doña Teresa, y sobre todo la locuacísima Rosa (que cuidó mucho de nombrar varias veces a su ama con los dos títulos en pleito), enteraron, velis nolis, al ceremonioso Marqués, de todo lo acontecido en la casa y sus cercanías, desde que la tarde anterior sonó el primer tiro hasta aquel mismísimo instante, sin omitir la repugnancia de don Jorge a dejarse cuidar y compadecer por las personas que le habían salvado la vida...