marcescente

marcescente

(Del lat. marcere, marchitarse.)
adj. BOTÁNICA Se aplica al cáliz, corola u hoja que se marchita y permanece en la planta.
Ejemplos ?
Inflorescencias capitadas, espigadas o umbeladas, axilares o pseudoterminales, comúnmente con numerosas flores, pedunculadas, brácteas florales generalmente presentes y libres o connadas en un involucro, bractéolas ausentes, flores pequeñas, pediceladas o sésiles; cáliz comúnmente tubular o campanulado con 5 dientes iguales o subiguales, a veces hinchados en fruto; corola persistente, marcescente o caduca...
Cápsulas septicidalmente 2-valvadas, ovoides a elipsoides, parcialmente envueltas por el perianto marcescente; semillas numerosas, pequeñas, globosas foveoladas.
Cápsula cilíndrica, oblonga a fusiforme, parcialmente rodeada por la corola marcescente y el cáliz persistentes; semillas ca 150–700 por cápsula.
Esto quiere decir que en el extremo distal del fruto (el más alejado del pedúnculo) suele ser visible la marca que dejó el perianto después de caer, o incluso puede verse el mismo perianto marchito y marcescente todavía adnato al fruto; y que la pared del fruto está formada por el tejido del ovario y el tejido receptacular que lo envuelve.
Inflorescencias terminales o axilares, dicasios de pocas a muchas flores o 1 flor por reducción de un dicasio simple, flores 4-meras, generalmente grandes y vistosas; cáliz tubular, cupuliforme o urceolado, 4-carinado a 4-alado, lobos más largos o más cortos que el tubo; corola infundibuliforme, rosada o rosácea (en Nicaragua), blanca o purpúrea, lobos lanceolados a triangulares u ovados a obovados; estambres incluidos a ligeramente exertos, filamentos filiformes, basalmente dilatados formando un ala membranácea, anteras oblongas, erectas; ovario 1-locular, placentas entrando en la cavidad, estilo filiforme, no persistente, estigma bilobado. Cápsula rodeada por el perianto marcescente; semillas pequeñas, foveoladas.
Cáliz de 3,5-5 mm, seríceo o con pelos largos y patentes con tubo casi tan largo como los labios. Corola marcescente, estandarte y quilla seríceos, alas glabras.
Marcescente es un término utilizado en botánica para describir a aquellas hojas de árboles y arbustos caducifolios, que, tras haber finalizado el periodo vegetativo y con el cambio de color del follaje, permanecen en el árbol en su gran mayoría durante toda la estación fría (otoño e invierno) hasta prácticamente la salida de las nuevas hojas en la siguiente primavera.
En micología el término marcescente se utiliza para unos tipos de hongo que se pueden secar y después revivir y continuar la dispersión de esporas.
Persistente se aplica a las partes de la flor que quedan acompañando al fruto, como el cáliz de Physalis y de Malus. Marcescente significa efímero pero con restos persistentes, es decir los restos se marchitan pero son persistentes, como las corolas que quedan adheridas durante la formación del fruto.
En las sierras más húmedas de la comarca del Noroeste también se encuentran ejemplos de bosque mediterráneo caducifolio al añadir la presencia del Serbal y Fresno, además del marcescente Quejigo.
Flores pequeñas, sésiles o casi sésiles, con una bráctea linear subyacente; perianto y androceo 5-partido; tubo del cáliz someramente campanulado o urceolado; lobos de la corola lanceolados; estambres insertados cerca de la mitad del tubo de la corola con una pequeña escama de 2 capuchones en la base de cada filamento filiforme, las anteras introrsas, oblongas, erectas, apiculadas y el polen en mónadas; ovario 1-locular con una placenta ligeramente proyectada hacia adentro, el estilo corto, el estigma capitado. Cápsulas septicidamente 2-valvadas y envueltas por el perianto marcescente; semillas numerosas, pequeñas, foveoladas.
l quejigo, roble carrasqueño, roble valenciano (Quercus faginea), es una especie de árbol marcescente de tamaño medio de hasta 20 metros de altura, típico de las zonas de clima mediterráneo del Norte de África y la Península Ibérica.