maratón

maratón

(De la batalla de Maratón.)
1. s. m. o f. DEPORTES Carrera de fondo a pie, con un recorrido de unos 42,195 kilómetros siempre que puede, suele ir a correr la maratón de Nueva York.
2. DEPORTES Competición deportiva de resistencia.
3. ESPECTÁCULOS Demostración de resistencia en espectáculos u otras actividades han participado en una maratón de bailes de salón.
NOTA: También se escribe: marathon

maratón

 
m. dep. Carrera pedestre de una distancia de 42,195 km establecida en la olimpíada de París en 1924, que figura entre las pruebas olímpicas.
p. ext.Ciertas competiciones deportivas de resistencia.
p. ext.Actividad intensa que se desarrolla sin descansar.

maratón

(maɾa'ton)
sustantivo femenino
1. deporte carrera de cuarenta y dos quilómetros que se realiza a pie correr una maratón
2. competición de resistencia en cualquier actividad una maratón de lectura
3. figurativo actividad intensa y prolongada Todas las jornadas de trabajo son una maratón.
Traducciones

maratón

marathon

maratón

marathon

maratón

Marathon

maratón

maratona

maratón

maraton

maratón

maraton

maratón

maraton

maratón

maraton

maratón

マラソン

maratón

마라톤

maratón

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maratón

maraton

maratón

maraton

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maratona

maratón

maraton

maratón

การวิ่งแข่งมาราธอน

maratón

maraton

maratón

cuộc đua marathon

maratón

马拉松赛, 马拉松

maratón

Маратон

maratón

馬拉松

maratón

מרתון

maratón

SM (a veces SF)marathon
maratón radiofónicoradiothon
Ejemplos ?
Por ti vencida se incendió a Corinto, Por ti la sangre en Maratón se orea, Por ti una noche con aliento extinto, Tumba Leonidas demandó a Platea.
Todos los días, a cada momento, admiramos las proezas de los hombres que triunfaron en las llanuras de Maratón o se hicieron matar en los desfiladeros de las Termópilas; i bien, "la grandeza moral de los antiguos helenos consistía en el amor constante a sus amigos i en el odio inmutable a sus enemigos.
No fueron suficientes los bárbaros que antes mató Maratón; creyendo poder cobrarse el rescate, mi hijo ha traído sobre sí esta multitud de desgracias.
Hazañas de los griegos de otros días, romped del tiempo el polvoroso caos: corra otra vez la sangre generosa de Maratón en las cenizas frías, y al hijo de Moscovia, que os insulta, sepultad en las olas del Euxino, que de Jerges las haces aún sepulta ¡Tú, Francia altiva, liberal, guerrera, siempre audaz, siempre rica de entusiasmo, recuerda el sanguinoso Beresina, donde el que fuera de los siglos pasmo huyó por vez primera, dejando tras de sí llanto y ruina: recuerda del Kremlin la roja hoguera, que una tumba en los mares ilumina, y que el trotón cosaco tascó el freno de tu París en el lujoso seno!
Pues impóngase a cada una la carga de mantener veinte hombres y veinte mil ciudadanos vivirán deliciosamente, comiendo carne de liebre, llenos de toda clase de coronas, bebiendo la leche más pura, gozando, en una palabra, de todas las ventajas a que les dan derecho nuestra patria y el triunfo de Maratón.
Y no sólo esta mísera rüina de ese pueblo infeliz del Orïente victoria te asegura, que también Maratón y la angostura que aquel león cerró con poca gente, y mil más que conserva la escritura.
La raza vieja esclava del destino, mar volcado do Tesalia en el valle sonriente, avanzaba tenaz.— ¡Ya estaba mudo de Maratón el bosque consagrado!
Ninguno entre los Erectidas se dice que más celebrado que aquel 430 día lució; preparan convites los padres y el medio pueblo, y canciones –el vino su ingenio haciendo– no dejan de cantar: “De ti, máximo Teseo, se ha admirado Maratón por la sangre del creteo toro, y que, a salvo del cerdo, ara su Cromión el colono, 435 regalo y obra tuya es; la tierra epidauria por ti vio, portadora de la maza, sucumbir de Vulcano a la prole, vio también al inclemente Procrustes la cefisíade orilla; de Cerción la muerte vio la Cereal Eleusis.
Yo en Epidauro privé de la vida al hijo fiero de Vulcano, a quien el vulgo apellidó Corineto. Yo di muerte en Maratón al toro, que de tu reino siendo destrucción, pasó a ser de Atenas incendio.
No de otra manera dejaron los persas penetrar el espanto en sus corazones, cuando vieron a Pallas Athenea flotar sobre el ejército griego, armada de la espada dórica, en el lleno de Maratón.
A Milcíades, el vencedor en Maratón, le condenaron a ser enterrado vivo, y si no hubiera sido por el primer pritáneo le hubieran arrojado a la fosa.
Van a competir por el trofeo Atlántico. Quieren ganar también el maratón de Tlalpan a Cuauhtitlan que atraviesa por Tenochtitlan.