mantilla

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mantilla

1. s. f. INDUMENTARIA Y MODA Prenda femenina de tul, blonda o encaje que se ponía sobre la cabeza y, a veces, cubría el vestido fue a la boda con mantilla negra. mantellina
2. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de tela gruesa que se pone a los niños muy pequeños sobre los pañales.
3. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de tela con que se cubre el lomo de las caballerías.
4. ARTES GRÁFICAS Tela con que se cubre el tímpano de las prensas de mano o los cilindros de las máquinas de imprimir, para que no padezca la letra y salga bien la impresión.
5. s. f. pl. HISTORIA Regalo que hacía un príncipe a otro a quien le nacía un hijo.
6. estar algo en mantillas coloquial Estar muy al principio o poco adelantado un proyecto que está en mantillas.
7. estar alguien en mantillas coloquial Ignorar ciertas cosas estoy en mantillas sobre las mantemáticas de este curso.
8. haber salido alguien de mantillas coloquial Tener ya conocimiento y edad para gobernarse por sí mismo.

mantilla

 
f. Prenda usada por las mujeres para cubrirse la cabeza.
Paño con que se cubre el lomo de la cabalgadura.
Pieza con que se abriga y envuelve a los niños por encima de los pañales.
Estar una cosa en mantillas.fig. Estar muy a los principios.
Sinónimos

mantilla

sustantivo femenino
Traducciones

mantilla

mantilla

mantilla

mantiglia

mantilla

mantille

mantilla

Мантилья

mantilla

Mantilla

mantilla

SF
1. [de mujer] → mantilla
mantilla de blonda, mantilla de encajeslace mantilla
2. [de bebé] mantillasbaby clothes
estar en mantillas [persona] → to be very naive; [proyecto, técnica] → to be in its infancy
dejar a algn en mantillasto leave sb in the dark
Ejemplos ?
-Trabajo me ha costado hallarlos, señora. Estaban en lo más alto, entre las colchas de raso y las mantillas. La señora no respondió al pronto.
Coro ¡Harto fácil es!… Tomillo ¡Vaya si lo es! Escena III Dichos, ROSALÍA, MAGDALENA y CORO de ALDEANAS, cada una de aquéllas trae en brazos un niño en mantillas.
En el centro del templo y a no muy larga distancia de la cátedra del Espíritu Santo, se parecían las damas más devotas y elegantes de la ciudad, lindísimas muchas de ellas, todas con basquilla y mantillas de blondas y con rosas, claveles y otras flores en la cabeza.
Casaca corta, pantalón, capote y mantillas de paño azul turquí: forros, solapa, vueltas, cuello de casaca, y capote grana, figurados los ojales en la solapa con seda, chaleco y vivos anteados.
BERGANZA.—«La que tuve con los gitanos fue considerar en aquel tiempo sus muchas malicias, sus embaimientos y embustes, los hurtos en que se ejercitan, así gitanas como gitanos, desde el punto casi que salen de las mantillas y saben andar.
Y enlutadas, apiñadas, doloridas, angustiadas, enjugando en las mantillas las pupilas empañadas y las húmedas mejillas, viejecitas y doncellas, de la imagen por las huellas santo llanto iban vertiendo...
La voz, el ademán y el vestido eran iguales en las dos: Me saludaron con esa unción un poco rancia de las señoras devotas: Las dos sonreían con una sonrisa pueril y meliflua que parecía extenderse en la sombra mística de las mantillas sujetas al peinado con grandes alfilerones de azabache.
Un domingo del año 1833, muchas damas adornadas con mantillas blancas, flores y cintas; muchos elegantes jóvenes a pie y a caballo, se apresuraban a llegar al paseo.
Yo no he visto procesión como aquella al anochecer, con las calles enarenadas de salvia y de espliego; las casas ceñidas de follaje; las ventanas adornadas de colgaduras; los niños vestidos de ángeles o de santos; las jóvenes, envueltas en sus mantillas blancas...
Entonces había que andar buscando uno a uno a los obreros conscientes de su situación como obreros y de su contraposición histórico-económica con el capital, pues esta misma contraposición estaba todavía en mantillas.
Todo el tiempo en que esto pasó le entretuvo el ama en paladear al niño con miel y en mudarle las mantillas de ricas en pobres; y, ya que lo tuvo todo aderezado, quiso llevarla en casa de una partera, como don Juan se lo dejó ordenado, y, al pasar con ella por junto a la estancia donde estaba la que quería comenzar su historia, lloró la criatura de modo que lo sintió la señora; y, levantándose en pie, púsose atentamente a escuchar, y oyó más distintamente el llanto de la criatura y dijo: -Señores míos, ¿qué criatura es aquella, que parece recién nacida?
Sugieren de pronto caderas ariscas, Gestos que provocan, y ligas que atan; ¡Toros de lujurias, besos de odaliscas, Canelas, mantillas y piernas que matan!...