manso


También se encuentra en: Sinónimos.

manso, a

(Del lat. vulgar mansus < lat. mansuetus.)
1. adj. De condición suave o benigna. dócil
2. Se refiere a los animales que no son bravos. fiero
3. Que es sosegado o tranquilo. inquieto
4. s. m. Casa de campo y de labor con tierras, aperos y ganado.
5. GANADERÍA Animal macho que guía a los demás del rebaño. cabestro
6. adj. Chile vulgar Que es grande o extraordinario.

manso, -sa

 
adj. Benigno, suave.
Díc. de los animales que no son bravos.
Sosegado, apacible.
m. Res que sirve de guía a las demás de un rebaño.

manso, -sa

('manso, -sa)
abreviación
1. animal que no ataca ni es agresivo un perro manso
2. que es apacible y tranquilo por naturaleza un hombre manso
3. que no tiene movimiento aguas mansas
Sinónimos

manso

, mansa
adjetivo
2 dócil*, manejable.
Se trata de animales.
Traducciones

manso

manyac

manso

ochočený

manso

tam

manso

zahm

manso

kesy

manso

pitom

manso

飼いならされた

manso

길들여진

manso

tam

manso

tam

manso

tam

manso

เชื่อง

manso

evcil

manso

thuần

manso

A. ADJ
1. [persona] → meek, gentle
2. [animal] → tame
3. (Chile) (= tremendo) → huge, tremendous
B. SM (Esp) → mattress
Ejemplos ?
Por algo Madre Venus En su seno engendróse, Que amor de amor tomamos Cuando bebemos agua. Es el amor que corre Todo manso y divino, Es la vida del mundo, La historia de su alma.
Llegó por fin donde el arroyo manso Para rodar mejor por la cascada Parándose tenáz labró un remanso, Y con voz cariñosa Y sonrisa halagüeña Dijo á la niña »¿Que haces, Blanca hermosa Tan sola en esa peña?---» Y en sí volviendo con su voz la niña Los ojos en redor tendió asombrados Y ¿Quien me nombra?
Lo que hace al hato el tigre del somonte en el ircano campo o junto al Ganges, o al manso y baifo el lobo en aquel monte que a Tifeo enterró tronco y falanges, allí hace el soberbio Rodomonte, no diré que a milicias o a falanges, sino al ruin vulgo y populacho indigno del que es morir, antes que nazca, el signo.
oche azul ciñe la ierra: ilumina el firmamento blanca luna: manso viento mece el bosque en lento son, y las torres de la Alhambra que a sus copas sobrepujan, en los pliegues se dibujan de su verde pabellón.
Mayo era ya; asomábame tras mi tarea diurna y en la quietud nocturna el aura a respirar, contento en los intervalos de natural descanso y a oír el rumor manso del fresco platanar.
En efecto, lejos de que el espectáculo del cadalso atlerrorizara al pueblo, volviéndolo manso para seguir tascando el freno, la idea revolucionaria se propagaba como un incendio, y el 14 de Septiembre el pueblo de Cochabamba proclamó los mismos principios por los que rindiera la existencia el mártir Murillo.
Madres, si me matan, y muero en los bosques o en mitad del llano, pide a los soldados que te den tu muerto; que los labradores y las labradoras y tú y mis hermanas, derramando flores, hasta un pueblo manso se lleven mi cuerpo; que con unos juncos hagan angarillas, que pongan mastranto y hojas y cayenas y que así me lleven hasta un cementerio con cerca de alambres y enredaderas.
Para gozar sus rayos bienhechores entreabrían sus cálices las flores, manso alzaban las ráfagas murmullo en la hojarasca espesa, variando de la luz los mil colores, y a su tranquilo arrullo despertaban los pardos ruiseñores.
Y que por cuanto pudiera ofrecérseles el dicho Corregidor algunas precisas ocupaciones de su oficio que por algún tiempo le embarazasen la atención al mayor adelanto de la población para que ésta con pretexto alguno no pare, nombre por comisario de ella en ausencia o enfermedad y precisos embarazos del Corregidor a don Mauricio Morales con las mismas facultades y uno y otro por su orden las ejecutaran dando a cada uno de los pobladores instrumento bastante que los sirva de títulos del solar que le designaren, poniendo en él las condiciones que contiene la instrucción y así lo proveyó, mando y firmó su señoría, de que doy fe en este papel común por falta de sellado.- Don José Manso.- Ldo.
---- Acompañad la acción al deseo y tendréis probabilidades ciertas de satisfacerlo. ---- Un individuo manso podrá ser mártir pero nunca libertador.
Son sus largas escaleras, son sus pórticos enmarcados; los que guardan la sensación inicial, del deseo ruborizado; perturbador, ingenuo y manso, que al corazón han alterado.
Salía a la calle, iba por el monte, descendía al valle, entraba a las casas y le daban algo de comer. Mirábanle como a un manso galgo.