Ejemplos ?
Entre tanto, allá dentro de la hermosa mansión, abarrotada de ricos muebles y de cuanto pueden exigir la comodidad y el regalo, la novia creía soñar; por poco, y a sus solas, capaz se sentía de bailar de gusto.
La luna morada seguía pendiente y se balanceaba como si estuviera en el columpio de un circo. Desde ahí descubrí algo parecido a una grandísima mansión, tan descomunal que ocupaba gran parte del desierto.
II Cayó aquella alma en la mansión precita, y del golpe al estrépito violento la montaña tembló: mientras el viento su despojo mortal en lo alto agita, De la cumbre del Gólgota bendita su vuelo alzando silencioso y lento, la vista horrible de su fin sangriento el coro de los ángeles evita.
Mil veces quiso de su escucha en tanto su secreto romper sin miramiento; mil veces, al oír de Valentina el angustiado acento, su corazón anduvo entre el miedo y la cólera indeciso, y al jardín de saltar tentado estuvo, la mansión asaltando de improviso.
Así con largo afán tras la mentira recorren la mansión sin fruto alguno; y tantas son sus ansias y deseos que no saben partir y quedan reos.
La hermosa bajó El conductor le dio inverosímiles gracias y se alejó sonriente sin comprender por qué aquella rica mujer que poseía limusinas y autos deportivos, había descendido a tomar su insignificante taxi. Mucho tiempo la rubia permaneció frente a la puerta de la mansión a donde había llegado sin decidirse a entrar.
¡Lárgate como viniste! ¡Desdichado! —y la ofendida lo sacó a empellones de su mansión. —¡Nada más porque tiene dinero me grita! ¡Ojalá que nunca se arrepienta!
Siempre sorprende que las viejas generaciones parecen afanarse penosamente sólo en interés de las venideras, para prepararles un nivel sobre el cual levantar todavía más el edificio cuya construcción les ha asignado la Naturaleza; y que sólo las generaciones últimas gozarán la dicha de habitar en la mansión que toda una serie de antepasados, que no la disfrutará, ha preparado sin pensar en ello.
Apresuremos con nuestro deseo el momento de su llegada; purifiquemos nuestras almas para que sean su mística morada, y nuestros corazones para que sean su mansión terrenal; que nuestros actos de mortificación y desprendimiento "preparen los caminos del Señor y hagan rectos sus senderos".
Pegaso, levantando el vuelo y abandonando la tierra madre de rebaños, marchó a la mansión de los Inmortales y allí habita, en los palacios de Zeus, llevando el trueno y el rayo al prudente Zeus.
Caminaron millas y millas montes a través, hasta que por fin vieron ante ellos una gran ciudad, con cien torres que brillaban al sol cual si fuesen de plata. En el centro de la población se alzaba un regio palacio de mármol recubierto de oro; era la mansión del Rey.
No podía, reflexioné, ser tan simple que no viera que los más intrincados y más remotos secretos de su mansión serían tan de fácil acceso como los rincones más vulgares, a los ojos, a los exámenes, a los barrenos y los microscopios del prefecto.