dermatosis de boca

(redireccionado de manos y pies)
Traducciones

dermatosis de boca, manos y pies

f. mouth, foot, and hand dermatosis, viral eruption that manifests itself by oral ulcers and/or pustules in the hands and feet.
Spanish-English Medical Dictionary © Farlex 2012
Ejemplos ?
Ruega por el ternezuelo infante que aún por el suelo con manos y pies se arrastra, y por rigor de madrastra trueca materno desvelo; Por la simple niña hermosa, burlada de amante aleve, y que madre, más no esposa, ante el mundo no se atreve a mostrarse vergonzosa; Por el triste a quien condena un delito, tal vez falso, a la irreparable pena, y que ya sube al cadalso en plaza de gente llena; por el pueblo donde impera la voluntad altanera de coronado verdugo, y por el que oprime el yugo de una nación extranjera.
Y cerca de tierra nos tomo una ola que echo la varca fuera del agua un juego de herradura : y con el gran golpe que dio casi toda la gente que en ella estava como muerta, torno en si. Y como se vieron cerca de la tierra se començaron a descolgar, y con manos y pies andando.
Él tiene las manos y pies desportillados, flaco y muy ruin color, perezoso y sobre todo bravo y feroz, tan sin provecho que no es bueno sino para hacer de su pellejo una criba para cribar estiércol de cabras, o démoslo a alguno que no le pese de perder la paja que comiere.
LA NOVENA COIA, Mama Ana Uarque, coya: Tenía su cara rredonda y hermosa y los ojos chicas y la boca chica, blanquilla, muy damada las manos y pies, de quatro puntos.
Uno de los más prepotentes gendarmes llamó con increíble voz de gasero a los habitantes desconocidos, mientras que golpeaba con manos y pies el enorme portón.
A otros los crucificaban, y con torcidas encendidas les pegaban fuego entre las junturas digitales de manos y pies; a algunos les metían los pies en el fuego y de aquel modo los dejaban asar.
Los dos hermanos, magullados, doloridos por la vida, alzaron a un mismo tiempo la mirada hacia el crucifijo, esperando no haberle hincado más adentro los clavos de manos y pies.
Un dios del Olimpo nos instiga, transfigurado en adivino, a pelear cerca de las naves; pues ese no es Calcante, el inspirado augur: he observado las huellas que dejan sus plantas y su andar, y a los dioses se les reconoce fácilmente. En mi pecho el corazón siente un deseo más vivo de luchar y combatir, y mis manos y pies se mueven con impaciencia.
No sé cómo llegó vivo al Gólgota. Hubo alguien que, conociéndome, me propuso que manejase el martillo cuando le clavaron manos y pies.
Otro día, de mañana, saliendo el Sol, yo desperté y comencé a pensar en la hazaña que me había acontecido antenoche; y torciendo las manos y pies, estirándome los dedos y puestas las manos sobre las rodillas, sentado de cuclillas en la cama, lloraba muy reciamente, pensando en mí y teniendo ante los ojos la casa de la justicia, los jueces y la sentencia que contra mí se había de dar y el verdugo que me había de degollar, y decía entre mí: «¿Qué juez puedo yo hallar tan manso y benigno que me haya de dar por inocente y no culpado, estando ensangrentado y untado con sangre de la muerte de tantos hombres ciudadanos?
Más grotescos de lo que podría concebir la imaginación de un Poe o de un Bulwer, eran detestablemente humanos en general, a pesar de sus manos y pies palmeados, sus labios espantosamente anchos y fláccidos, sus ojos abultados y vidriosos, y demás rasgos de recuerdo menos agradable.
Brinca y brinca muy burlona quién la puede detener. Huye, huye la pelota de tantas manos y pies. Pelotita juguetona cuanto nos haces correr.