Ejemplos ?
Bendecían cada relámpago y hacían enigmáticos signos de temor con la mano derecha cada vez que el aparato eléctrico de la tormenta parecía disminuir.
Y, ya que hubo acabado la misa y echada la bendición, tomóla con un pañizuelo, bien envuelta la cruz en la mano derecha y en la otra la bula, y ansí se bajó hasta la postrera grada del altar, adonde hizo que besaba la cruz, e hizo señal que viniesen adorar la cruz.
Texto La turbación, segunda aquel día para los conjurados, fue que uno de los que no eran de la determinación, se llegó a Casca, que era de los confederados, y apretándole la mano derecha, le dijo: "Tú, Casca, nos has callado el secreto; mas Bruto nos le ha declarado todo".
Uno corta las aves de gran precio; moviendo la mano derecha con corte seguro por el pecho y las patas, las deshace en tiras, hombre desgraciado que no vive más que para cortar pájaros debidamente, si no fuera desgraciado quien lo enseña por puro placer que no quien por necesidad lo aprende.
Y luego, incontinenti Su Merced del dicho Señor Gobernador, en continuación de la fundación de la dicha Ciudad, nombró y señaló por pasto de la Carnicería y exido para donde ande y se apaciente el ganado de la Carnicería de dicha Ciudad de Cuenca, como sale el camino de ella para la dicha Ciudad de Quito, hasta llegar el Río de Machángara sobre mano derecha...
Cuando, en una mujer embarazada, las pulsaciones de la mano derecha eran más vigorosas que las de la mano izquierda, sin género de duda que el fruto sería varón.
En la misma tarjeta deberá estamparse, además, la impresión digital del dedo pulgar de la mano derecha del menor o en su defecto, de cualquier otro dedo.
Primero lo vio todo rojo, luego, grandes círculos cárdenos y violáceos vibraron ante sus ojos, que se salían de las órbitas. No fue él, no fue su razón; fue el puro instinto el que guió su mano derecha en busca del cuchillo oculto en el pecho.
Asi pues, empezó a mordisquear una vez más el pedacito de la mano derecha, Y no se atrevió a acercarse a la casita hasta haber reducido su propio tamaño a unos veinte centímetros.
Y, estando presente el dicho Capitán Don Diego de Castro, juró por Dios Nuestro Señor y por Santa María su bendita madre y por la señal de la Cruz que hizo con su mano derecha, y so cargo de él dijo que tendrá el Real Estandarte en fiel guardia y custodia como insignia de nuestro Rey y Señor Natural y que en el ínte(rin) que fuere tal Alférez Real acudirá con él en todas las ocasiones de paz y guerra como es obligado y en su defensa y guardia siendo necesario morirá como fiel vasallo de Su Magestad; y dijo a la conclusión ´´Sí, Juro y Amén´´, poniendo la mano una sobre otra en cruz, haciendo pleito homenaje una, dos y tres veces.
De nuevo preguntó a un comerciante por la iglesia de piedra, y esta vez habría jurado que fingía su ignorancia, porque su rostro moreno reflejó un temor que trató en vano de ocultar. Al despedirse, Blake le sorprendió haciendo un signo extraño con la mano derecha.
Entonces miró atrás y vio que las pocas personas de la plaza se alejaban recelosas y hacían con la mano derecha el mismo signo que el comerciante de la avenida.