mangoneo

(redireccionado de mangoneos)

mangoneo

1. s. m. coloquial Intromisión de una persona en un asunto intentando imponer su voluntad.
2. coloquial Ociosidad de la persona que no hace nada de provecho.

mangoneo

 
m. desp.Acción y efecto de mangonear (entremeterse).
Traducciones

mangoneo

mangoneo

mangoneo

mangoneo

mangoneo

mangoneo

mangoneo

mangoneo

mangoneo

SM
1. (= entrometimiento) → meddling, interference
2. (con personas) (= control) → bossing people about; (= descaro) → brazenness
3. (LAm) (= estafa) (gen) → graft, fiddling (Pol) → fixing (of results)
Ejemplos ?
El telegrama de Lisboa, pues, parece decirnos a los que no hicimos coro a los mangoneos del demócrata Orense y los vítores del republicano Castelar, antes de la revolución, ni después de ella a las súplicas de los agentes reales: «¡Qué ganga os habéis perdido, estúpidos, con la solemne bofetada que os di en otro telegrama famoso, de reciente fecha!
Afortunadamente, y para calmar un poco la impaciencia, hasta el más nervioso se paraba lo necesario en el recuerdo del desatino de don Salustiano en sus recientes mangoneos, y nadie se apuraba por resolver la incógnita.
Verdad es que, según repetidas declaraciones de Topete, no se creyó en Cádiz que las cosas llegarían al extremo a que llegaron después de Alcolea..., lo cual evidencia más y más que, al estallar el motín, en todo se pensó, menos en la honra de España, o no es cierto que esto que ahora tenernos sea, como dicen sus autores, «España con honra». No hay para qué citar las cuestiones y mangoneos de los notables en busca de rey.
Pero como no podía volverse a lo pasado y se había llegado ya a una situación eminentemente liberal, en la que se permitían las tabernas abiertas de día y de noche, y eran lícitas las blasfemias en todas partes, y al más rudo no podía prohibírsele decidir de plano las cuestiones más peliagudas en todos los ramos del saber, escribióse una especie de Constitución, según la cual habría un rey, traído de fuera, que sería el primer vecino del pueblo, con el deber de firmar todo lo que el concejo acordara, por lo cual, y nada más, se le daría un sueldo arregladito, con que pudiera comer y vestir decentemente. Y allí fueron de ver los mangoneos del fiel de pechos, del boticario, del herrador y otros notables del lugar.