maleficencia

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maleficencia

 
f. Hábito de hacer mal.
Ejemplos ?
Ese mismo años un grupo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica lanza la revista fanzine Zarpe Cómics formado por Sergio Acuña, Katherine Lobo, Daniel Mora, Dan Mora y Cezar Acuña, a la vez también nace la página de Coin Comics la cual permite a diversos dibujantes del país a publicar sus historias en ella, inauguró con las historietas nombradas: Dark Revelation, Memorias de Angel Cou y Maleficencia.
El informe Belmont estadounidense identificó los principios éticos básicos a tener en cuenta durante una investigación biomédica y los catalogó «de beneficio» (beneficencia y no maleficencia), «de respeto por las personas» (autonomía) y «de equidad» (justicia).
Este segundo autor, en su obra Supernatural Horror in Literature (El horror sobrenatural en la literatura, ensayo incluido en Dagon and Other Macabre Tales), escribió sobre los relatos de Bierce que «en todos ellos hay una maleficencia sombría innegable y algunos siguen siendo verdaderas cumbres de la literatura fantástica estadounidense».
De acuerdo con esta línea de pensamiento, en situaciones verdaderamente extremas, la eutanasia y la asistencia al suicidio representarían actos de compasión; negarse a su realización podría suponer una forma de maleficencia.
Prolongación innecesaria o fútil de los medios de soporte vital Situación irreversible Intencionalidad maliciosa (véase Primum non nocere, principio de no maleficencia) Adopción de medidas terapéuticas que contemplan investigación científica Existen algunos criterios para que el ensañamiento se verifique: Inutilidad o ineficacia de la terapia Penosidad o gravosidad para el enfermo Excepcionalidad de las intervenciones o medios terapéuticos (medios desproporcionados).
Este paradigma, sin embargo, asume que el riesgo proviene de la maleficencia individual, y de ahí está en desacuerdo con el énfasis sobre el sistema en total que caracteriza el acercamiento macroprudencial.
Al respecto no existe un marco determinado sobre como se deben balancear esta situación. Los principios insertos en este requisito son los de beneficencia y no-maleficencia.
El médico está obligado en virtud de los principios éticos de beneficencia (la promoción del bienestar) y no maleficencia ("primero, no hacer daño"), y así se carga con la responsabilidad de promover los mejores intereses del paciente y reducir al mínimo los daños innecesarios.
Y, en todo caso, habrá que evitar causar daño, no perjudicar a nadie que pueda quedar implicado o afectado por una actuación profesional (principio de no maleficencia).
Esta declaración se traduce como "iré por el beneficio de los enfermos, absteniéndome de todo error voluntario y corrupción". Estas afirmaciones se enmarcan dentro de los principios éticos de beneficencia y no maleficencia.
La ética general de las profesiones se plantea en términos de principios: el principio de beneficencia, el principio de autonomía, el principio de justicia y el principio de no maleficencia.
En relación con este principio, algunos filósofos consideran que debe ser complementado con el Principio de No-Maleficencia, según el cual, antes que nada debe procurarse evitar hacer daño.