Ejemplos ?
En 1550, a causa de la fuga de su hermano Robert Estienne a la Ginebra del protestante Juan Calvino, tuvo que hacerse cargo de dirigir la malaventurada imprenta familiar.
Camina orgullosa de su malaventurada presa hacia esta ciudad, invocando a Baco su compañero de caza, su colaborador en el triunfo que la reportará lágrimas.
Al coronel Aranda, conocedor del terreno, no se le puede ocurrir la malaventurada idea de hacer una salida, que supondría, que equivaldría a que unos cuantos están a sus órdenes perecieran.
Y a la que antaño de Aristeo a Acteón parió, Autónoe, junto con Ino vi, a las desgraciadas aún posesas en la espesura. Alguien me dijo que Agave hacia acá con pie danzante había venido, y cosas horribles oí: mas aquí la veo, visión malaventurada.
Después de acabadas las exequias de la sepultura, la dueña luego procuró de ir adonde estaba su marido, para lo cual comenzó a tentar todas las vías que pudo, de las cuales le pareció la más reposada y mansa, que no ha menester cuchillo ni espada, y semejante a una apacible holganza, la hambre; y escogiendo ésta por mejor para morir, ya había pasado algún día sin comer, estando escondida en hondas tinieblas, llorando y malaventurada, donde así deliberaba de morir.