Ejemplos ?
Estaba suscrito a él el boticario de mi pueblo, así como yo estaba abonado a la tertulia de su trasbotica, por lo que di en la mala costumbre de leer diariamente El Observador desde la cruz a la fecha, cosa que llegó a trastornarme el sentido, ni más ni menos que al ilustre Quijada la lectura de los libros de caballerías.
Se dirá que ambos cambiantes satisfacen una necesidad, y que en este sentido ganan. Pero si por necesidad se entiende un vicio, una manía, una mala costumbre, un apetito bestial, ¿cómo hemos de convenir?
Don Ruperto, a ratos, perdía el hilo de la conversación por mirar el terreno que pisaba; porque don Braulio tenía la mala costumbre, por lo visto, de torcerse a la derecha al andar e impedir a su pareja seguir el camino recto; ello era que le iba echando hacia el agua, y había que pensar en no caerse al estanque, sin perjuicio de mantener la interesante conversación.
Todos los sinvergüenzas que aspiran a chuparle la sangre al país y a venderlo a empresas extranjeras, todos los sinvergüenzas del pasado, el presente y el futuro, tuvieron la mala costumbre de hablar a la gente de su honestidad.
Lo intentaré... Se me figura que el origen de esto ha sido la mala costumbre de leer de noche, en cama, a las altas horas. La puerta está cerrada: yo mismo, antes de acostarme, he dado a la llave dos vueltas.
Bustamante, como íbamos diciendo, en vez de ir a la fonda de López buscó la posada de Rueda y sorprendió al literato estudiante en el lecho, tres horas escasas después de haberse acostado el autorcillo satírico, que trasnochaba, por no ser menos que otros. -¿Quién está ahí? -gritó asustado Rueda, que tenía la mala costumbre de cerrar su cuarto por dentro. -¡Soy yo!
Si me parecía mal que no me hubiera hecho la cama a las cinco de la tarde (lo que persisto en considerar como una mala costumbre), un gesto de su mano hacia la región del nanquín, expresión de sensibilidad herida, me ponía al instante en la necesidad de balbucir excusas.
Una hija de cacique, adoptada por sus amos, educada y dotada por ellos, admirablemente instruida, sedujo por su gracia exótica a un gentil hombre de la alta sociedad europea, que la hizo condesa; y algunos, allá, seguramente, en los salones aristocráticos, no dejarán de cuchichear: «Ha sido india.» Otro conocí a quien nunca le pudieron quitar la mala costumbre de robar a su amo, toda la plata que podía encontrar en la casa.
-¿En la suya no? --dijo míster Omer riendo-. Tanto mejor, caballero; es mala costumbre para los jóvenes. Siéntese. Yo si fumo es a causa del asma.
Me hubiese parecido molesto que estuviera allí aunque no hubiera tenido la mala costumbre de meter la pata en la sal y en la manteca.
Juntos desde el Parlamento cambiaremos nuestra historia. Y quiero pedirles a los parlamentarios del MAS: no aprendamos la mala costumbre de bloquear.
BERGANZA.—A Él me encomiendo en todo acontecimiento; y, aunque el dejar de murmurar lo tengo por dificultoso, pienso usar de un remedio que oí decir que usaba un gran jurador, el cual, arrepentido de su mala costumbre, cada vez que después de su arrepentimiento juraba, se daba un pellizco en el brazo, o besaba la tierra, en pena de su culpa; pero, con todo esto, juraba.