Ejemplos ?
¿En qué puede fundarse uno, Sócrates, dijo Cebes, para asegurarnos que el suicidio no es lícito? A Filolao, cuando estaba con nosotros, y a otros varios, les oí decir que estaba mal hecho.
Muy mal hecho, porque los que estaban en Columbia eran los amigos de él, y ahora los que están en Columbia son los barbudos, señores (EXCLAMACIONES).
Podrías volverte y, por lo menos, traer uno. De seguro que estaría mal hecho, siendo obra de tus manos, pero algo valdría la buena voluntad.
-Madre, este carraclán está mal hecho. -¡Jesús, qué condenao de chiquillo!... ¡Si le está que ni pintao! -¡Tisana, que me aprieta por todas partes, y los faldones se me suben al pescuezo cada vez que me voy a quitar el sombrero!
-¡Oh! -gritó, dolorida, ella-. ¡La derribaron! ¡Muy mal hecho! De modo que aquí... -Sí, aquí mismo..., donde crece ese laurel... La casualidad había colocado allí un laurel magnífico, ya añoso, de los que parecen regados con sangre, aunque sólo los riegue el agua de la lluvia.
Es que juego; y como tengo mucha suerte, me echo encima todo el dinero que gano. HARPAGÓN Está muy mal hecho. Si sois afortunado en el juego, deberíais aprovechar y colocar a un discreto interés el dinero que ganáis, a fin de recobrarlo un día.
porque no lo ví. MARTÍN Yo, en suma, no diré que fué mal hecho: él debe a la mora estar agradecido en extremo: por ella logra la mano de Isabel.
¿Por qué no tendría al menos por marido a uno de esos hombres de entusiasmos callados que trabajaban por la noche con los libros y, por fin, a los sesenta años, cuando llega la edad de los reumatismos lucen una sarta de condecoraciones sobre su traje negro mal hecho?
Sócrates: Y cuando Homero dice: «Ella se lanzó en el abismo, como el plomo que, atado al asta de un buey salvaje, se precipita en el fondo de las aguas, llevando la muerte a los peces voraces,» ¿diremos que corresponde al pescador, más bien que al rapsodista, el calificar estos versos, y si lo que expresan está bien o mal hecho?
de lo que le habían mandado decir. Vagamente se daba cuenta de que aquello estaba mal hecho, pero ¡era por unos motivos tan complicados!
—Sabe que obtuve del Rey la orden para que le fusile Lizárraga. Fray Ambrosio enderezó su talle encorvado de gigante: —¡Mal hecho!
-No se me hacen muchos. -Tenía que engañar a seis personas. -¿Engañar? Mal hecho. -Querido tío, usted es muy antiguo. -Gracias, sobrino: adelante.