mal agüero

Búsquedas relacionadas con mal agüero: pájaro de mal agüero
Traducciones

mal agüero

malaugurio
Ejemplos ?
En fin, siquiera tú no eres como esos frailes de mal agüero que de día y de noche me están con la cantaleta de que si no me confieso me van a llevar los diablos.
Quien no cupo en la tierra al habitalla, se busca en siete pies y no se halla. Y hoy, al que pisó el oro por perderle, mal agüero es pisarle, miedo verle.
Hasta la gana de comer se me quitó; hasta Frutos, que en ésas le atacó la gota, se me olvidó. "¡En qué inguandias andarán!", decía con aire de mal agüero, cuando pasábamos cerca de su cuarto.
En esto pasó volando sobre el camino, a poca altura, un gran cuervo negro, que graznaba incesantemente. -¡Pajarraco de mal agüero!
Inexplicable fue el júbilo del rey, de la corte y de toda la nación al saber la fausta noticia de que se había encontrado el fin de África; y como dijera Díaz que había llamado Cabo de las Tormentas a aquel promontorio tan deseado, «No quiera Dios -replicó el monarca- que conserve un nombre de tan mal agüero.
En todo este tiempo, hasta Augusto César, quien parece no quitó del todo a los romanos, según la opinión de éstos, la libertad gloriosa, sino la perniciosa que totalmente estaba ya descaecida y muerta, y que, revocándolo todo y reduciéndolo al real albedrío, renovó en cierto modo la República arruinada ya y perdida casi con los males y achaques de la vejez; en todo este tiempo, pues, omito unas y otras derrotas de ejércitos nacidas de varias causas, y la paz numantina violada con tan horrible ignominia, porque volaron, en efecto, las aves de la jaula y dieron, como dicen, mal agüero al cónsul Mancino...
Después sintió -porque es muy sensible- que sus ojos ardían entre sus párpados y que su corazón latía con irregularidad. Este fenómeno es de muy mal agüero.
Bandadas de cóndores completaban el paisaje, cerniéndose en el espacio en círculos de mal agüero para la salud de mi pobre caballejo, que a pesar de su cansancio, se encabritaba espantado por la sombra formidable de sus alas.
En poco tiempo hemos presenciado la campaña antimodernista -bastante justificada puesto que ante lo Eterno nada hay moderno, ni para Dios puede haber novedades-; la agarrada con Roosevelt, que a causa de ocurrírsele rechazar la audiencia condicional del Papa se ve ahora tratado por los católicos de Estados Unidos con una frialdad de mal agüero para las próximas elecciones; el alboroto que produjeron entre los protestantes alemanes a los desahogos sobre la reforma; las armagas consecuencias de la ruptura con el estado francés; el cuerpo a cuerpo con Canalejas; la revolución de Portugal...
¡Contra su costumbre, se durmió pesadamente! Los doce o quince diablillos de primer grado se acostaron también, guardando una compostura de mal agüero.
Si vas a reñir y se te cae la espada, es mejor que no si se te cayeran las narices. Pero si rifiendo se te cae y te rompen la cabeza, es mal agüero para tu, salud y bueno para el cirujano y alguacil.
Un momento después le vi volverse en la puerta del jardín y lanzarnos una última mirada (antes de que la puerta se cerrase) con sus ojos oscuros, de mal agüero.