mañanita

mañanita

s. f. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de vestir, de punto o tela, que cubre desde los hombros hasta la cintura, usada por las mujeres para estar sentadas en la cama o para protegerse del frío al levantarse le regaló una mañanita a su abuela.
Traducciones

mañanita

SF
1. (= mañana) → early morning
de mañanitavery early in the morning, at the crack of dawn
2. (= chal) → bed jacket
3. mañanitas (Méx) (= canción) → serenade sing
Ejemplos ?
stos poemas inseguros como mi primer hablar dedico a mi madre abra el libro como quien pela una fruta a l d e a n i t a Aldeanita de seda ataré mi corazón como una cinta a tus trenzas Por que en una mañanita de cartón (a este bueno aventurero de emociones) Le diste el vaso de agua de tu cuerpo y los dos reales de tus ojos nuevos c u a r t o d e l o s e s p e j o s En estamedia noche con rejas de aire se ajitan las manos Donde estará la puerta?
Nosotros nos vengábamos con hablar de la santa vida de Parsondes y con ponerla en contraposición de la vida que ellos llevaban. Así iban las cosas, cuando una mañanita Arteo me hizo llamar muy temprano a su presencia.
Dolores fue a contestarle, pero tropezaron sus ojos con los de la señora Rosario, posados en ella con severa expresión, y dando media vuelta dijo con acento desdeñoso y sin dirigirse, al parecer, a don Paco: -¡Vaya una mañanita con mal arate, chavó!
El caballero calló al oír estas razones; pero como era valiente y emprendedor, a la mañanita siguiente, sin que lo sintiese la tierra, montó su corcel, cogió su lanza, llamó a su sabueso y se encaminó hacia el castillo.
-Yo con tal que no tarde el aviso mucho, mucho. -Mañanita mismo te aviso yo. No ves tú que lo que yo quiero pa arreglar este mal chapú es platicar cuatro palabras con tu Dolores antes de que tú güervas a su querencia.
Era la mañanita una de las que el calumniado clima de Madrid ofrece como regalo divino: bañada de luz, de una luz rubia, vibrante, reanimadora; una luz que parecía que nunca iba a acabarse, que nunca transigiría con la noche.
Si eso fuera posible, por de juro que sí. ¡Digo!, mañanita mismo estaba yo despertando de madrugá al cura de la parroquia. -¿Me lo juras por la memoria de tu padre?
Y en la almohada, durmiendo en su brazo, y con la boca desteñida de los besos, está su muñeca negra. Los pájaros del jardín la despertaron por la mañanita.
Por miedo a los nervios de la chica, prohibió que se quemaran cohetes a inmediaciones de palacio y que saliesen penitentes pidiendo para la cera de Nuestro Amo y Señor de los Milagros. A poco de la llegada de Abascal a Lima, salió una mañanita, de las de aguinaldo del año de 1806, a dar un paseo con su hija.
En vano exploró -repetimos- aquellos rincones y convencido de lo estéril de su busca tornó los dolientes ojos el tío Cerote a la señá Rosario, su apergaminada consorte, y díjole con acento tristísimo y con profunda expresión de desaliento: -Güena mañanita, chavó, güena mañanita, señá Rosario.
Rosalía contempló con honda expresión de ternura al Caracoles, y media hora después decíale éste al Lele con acento lleno de júbilo: -Na, compadre, que me reengancho y que mi sobrino se quea en Cáiz, y que mañanita mismo le facturo yo en presona, por ferrocarrí los dos pares de medias y las dos ligas azules que le regaló a mi nena en el día de su santo.
«Con tal-pensó Loppi-que la maga me quiera hacer este favor.» Y al otro día a la mañanita fue al charco, y se puso a dar voces: Camaroncito duro, Sácame del apuro: y el agua se movió, y salió una boca negra, y luego otra boca, y luego la cabeza, con dos ojos grandes que resplandecían.