Ejemplos ?
Muñoz, en su libro impreso en Madrid en 1657, dice que Gregorio López nació en la coronada villa del oso y el ma- droño, en 1542: que fué bautizado en San Gil, parroquia del Alcázar Real; que, en América, á nadie.
He obtenido los anteriores pormenores de fuentes en nada relacionadas con el notable diario mencionado, pues sólo más adelante, tal como ella mis ma admite, la joven princesa comenzó sus anotaciones en las páginas cuya copia me proporcionó tan interesante ocupación.
Treinta años más tarde (1625) el rey don Felipe IV man- dó á México, con el carácter de virrey, á don Rodrigo Pa- clieco y Osorio, marqués de Cerralvo, recomendándole muy mucho que recogiese y enviase á España las obras escritas por el Venerable siervo de Dios Gregorio López, de cuya beati- ficación y canonización se ocupó con empeño aquel monarca, según lo testifican una carta que dirigió á Urbano VIII, otra al marqués de Castel-Rodrigo, embajador de España en Ro- ma, y otra al cardenal Barberino, deudo del Pontífice, docu- mentos fechados en Mayo de 1636, y que á la vista tenemos.
El apodo de Piojo blanco veníale de que el pigmento ó ma- teria colorante de su piel era de la naturaleza que caracteriza á los hombres que la ciencia denomina albinos.
El padrino, que trabajaba ya en taller propio y que, mo- neda á moneda, guardaba como ahorro un centenar de pelu- conas, resolvió que su mujer cerrase la picantería; y el ma- Irimonio fué á establecerse en el extremo opuesto de la ciu- dad, en la calle del Arco, donde con modesta decencia arregla- ron una casita.
En ella veíanse dos pasajeros: una dama enlutada y un caballero también ves- tido de negro. Tras breve plática entre éste y el jefe de ma- rina, el bote regresó al vapor con los viajeros.
Las de adquisición de rep uestos o a ccesorios que se requieran para el ma ntenimiento de equi pos y maquina rias a cargo d e las e ntidades contratantes, si empre que lo s mismos n o se e ncuentren in cluidos en el Catálogo El ectrónico del Portal d e COMPRASPUBLICAS.
«Puede ser un ratón francés, que llegó hasta aquí con Guillermo el Conquistador.» (Porque a pesar de todos sus conocimientos de historia, Alicia no tenía una idea muy clara de cuánto tiempo atrás habían tenido lugar algunas cosas.) Siguió pues: - Où est ma chatte?
- ¡Virginia! ¡Virginia maravillosa! ¡Maravillosa! ¡Ma ra vi lio sa...! - ¡Qué pasa contigo! ¿Por qué no estás lista? Vamos a llegar tarde a la fiesta semanal del club.
Acaso le fui interesante porque en mi primera juventud fui un desencantado, a quien deleitaban los cantos orgiásticos y las dudas incurables. Antonio Plaza, era oriundo del Estado de Guanajuato; nación en Apaseo el 2 de junio de 1863, siendo sus padres don José Ma.
su pregunta, me deja entera libertad para responder segun mi conciencia, por no tratarse de un punto de fé: que si se tratara, ni V.S.I. ma pediría mi parecer, ni yo podría darle.
A la una del día terminó la procesión, y hallábase Goye- neche en el salón de la casa, agasajando con refrescos á los de la comitiva, cuando se presentó un oficial llevando á don Ma- riano Antesana, vestido con el hábito de descalzo franciscano, pues lo habían sacado del convento de la Recoleta donde los frailes creyeron conveniente disfrazarlo, precaución que no lo salvó de un picaro denunciante.