mórbido

(redireccionado de mórbidas)
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mórbido, a

(Del ital. morbido < lat. morbidus, enfermizo.)
1. adj. Que es blando, suave y delicado.
2. Que puede producir una enfermedad. malsano
3. Que padece una enfermedad. enfermo

mórbido, -da

 
adj. med. Que padece enfermedad o la ocasiona.
Blando, muelle, delicado, suave.
Sinónimos

mórbido

, mórbida
Traducciones

mórbido

morbós

mórbido

hřbitovní, morbidní

mórbido

morbid

mórbido

epäterve

mórbido

morbide

mórbido

kóros

mórbido

morboso

mórbido

不健全

mórbido

chorobowy

mórbido

mórbido

mórbido

morbid

mórbido

morbidan

mórbido

sjuklig

mórbido

hastalıklı

mórbido

病的

mórbido

المهووسين

mórbido

病態

mórbido

morbid

mórbido

חולני

mórbido

병적인

mórbido

ADJ
1. (= enfermo) → morbid
2. (= suave) → soft, delicate

mórbido -da

adj morbid
Ejemplos ?
Es probable que Cortázar se basara en el criterio del biógrafo clásico de Poe Hervey Allen, quien afirmó que se trataba de «una de las más genuinamente mórbidas historias que Poe borrajeó, la cual parece tener origen en el sentimiento de catástrofe inevitable que durante largo tiempo había ido pareja a su melancolía, o quizá en algún ensueño agobiante debido a su afección cardíaca».
No es infrecuente encontrar (aunque no es siempre el caso) que esa necesidad insaciable de agredir, controlar y destruir que suelen presentar los hostigadores, procede de una serie de tendencias psicopatológicas o de personalidades mórbidas o premórbidas.
Ella tenía tendencia a la violencia, incluso con salidas mórbidas cercanas a la locura que serán posteriormente retratadas en algunos escritos de Mishima.
La imaginería en sí misma está aislada, ya que Sherman aparece casi siempre sola en las fotografías, lo cual intensifica y acentúa las circunstancias mórbidas de no tener amigos o familiares con los que interactuar.
La sintomatología puede no aparecer durante algunas décadas tras la infección inicial e incluyen: debilidad, pérdida de reflejos, parestesias, lo que incluye sensaciones cutáneas mórbidas carentes de causa objetiva, dolores ardientes y punzantes y formicación (sensación como la producida por pequeños insectos andando por la piel) e hiperestesias (modalidades sensoriales, especialmente táctiles, anormalmente aumentadas), marcha tabética (ataxia locomotora), degeneración progresiva de las articulaciones, pérdida de coordinación, episodios de dolor intenso y episodios de sensación perturbada (incluye glosodinia), cambios de personalidad, demencia, sordera, déficit visual y respuestas inadecuadas a la luz (pupila de Argyll Robertson).
Cada una de ellas, tiene unas determinadas características muy específicas referentes a particulares tendencias mórbidas, predominio de un tipo de tejido embrionario, tendencias conductuales psicológicas, tropismos alimentarios, etc...
La morbilidad es común y es causada por complicaciones debidas a la colangitis, sepsis, coledocolitiasis y colangiocarcinoma Estas condiciones mórbidas a menudo contribuyen con el rápido diagnóstico.
En su introducción a la publicación de los Sonetos del amor oscuro por el ABC en 1984, Miguel García-Posada remitía a la relación entre lo oscuro y lo secreto del amor, al sufrimiento del poeta amante y a la vinculación con San Juan de la Cruz, y se lamentaba de la «abusiva simplificación» a que se había sometido el concepto, «otorgándole unas resonancias morbosas, y aún mórbidas, que el autor no hubiera suscrito.» García-Posada se refiere así a la línea de opinión abierta por los estudios de Jean-Louis Schonberg sobre Lorca, publicados en 1956 bajo el título Federico García Lorca.
La mayor parte del tiempo ella se encuentra en lugares oscuros y tapada con una manta negra para que no le de el sol. A Sunako le fascinan todas las cosas oscuras, las películas de horror y mórbidas en una forma extrema.
Según el penalista Luis Lamas Puccio describe que la difusión de «estos hechos solamente despiertan interés de la opinión pública cuando trascienden y asumen actitudes mórbidas....
Meditando en esas cosas, y ligándolas al reciente descubrimiento de que había convertido mi oficina en su residencia, y sin olvidar sus mórbidas cavilaciones, meditando en estas cosas, repito, un sentimiento de prudencia nació en mi espíritu.
La piedad católica que la animó subsiste en mí transformada en un misticismo ateo, como revive en ciertos degenerados, convertido en mórbidas duplicidades de conciencia, el mal sagrado de los átavos epilépticos.