místicamente

místicamente

 
adv. m. De un modo místico.
Figurada o misteriosamente.
Espiritualmente.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Cano, con la mejor fe del mundo, persuadido, a fuerza de imaginación, de que estaba poética y místicamente enamorado, en la playa, en el pinar, en los maizales, en el prado oloroso, en todas partes, le recitaba a Cristina con fogosa elocuencia las teorías metafísico-amorosas de su penúltima manera, las que había vertido, como quien envenena un puñal, en la prosa de acero de su penúltimo libro.
A los que en su existencia solitaria, con la locura de la cruz y el vuelo místicamente azul de la plegaria, fueron a Dios en busca de consuelo.
Lo que se figura místicamente en Esaú y Jacob Los dos hijos de Isaac, Esaú y Jacob, igualmente iban creciendo; pero la primogenitura del mayor se transfiere al menor por pacto y convención que hubo entre ellos; porque al mayor le acometió un desordenado apetito de comer lentejas, que el menor había condimentado para sí; y por ellas vendió a su hermano, con juramento, su derecho de primogenitura.
Fue David varón muy diestro y aficionado a componer canciones, y dado al eco y armonía de la música, no llevado del gusto común y vulgar, sino penetrado de una intención y ánimo devoto y fiel, pues con ella sirvió a su Dios, que es el verdadero Dios, figurando místicamente con la música un arcano grande y excelente, pues la consonancia concertada y moderada de diferentes voces nos representa la unión de una ciudad bien ordenada y regida, enlazada entre sí con una concorde variedad.
De igual modo el reino de Saúl, que, efectivamente, fue reprobado y desechado, era una sombra del futuro reino que había de conservarse en la eternidad, mediante a que el óleo santo con que fue ungido, y el crisma, de donde se dijo y llamó Cristo se debe tomar místicamente...
Las más de las que van monjas, o van a trabajar poco, a pasar una vida pobre, pero descansada, a sestear místicamente o van huyendo de casa, y nuestra hija huye de casa, huye de nosotros.
Y si de estas cinco palabras griegas, que son Jesus-Christos Ceu Yos Soter, que en castellano quiere decir: Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador del mundo, juntásemos las primeras letras, dirán ixtios, esto es, pez; en cuyo nombre se entiende místicamente Cristo, porque en el abismó de la mortalidad humana, como en un caos profundo de aguas, pudo vivir, esto es, sin pecado.
De la profecía y bendición que recibió Isaac, del mismo modo que su padre, la cual fue por respeto a los méritos y caridad del mismo padre CAPITULO XXXVII. Lo que se figura místicamente en Esaú y Jacob CAPITULO XXXVIII.
El hada la volvió al jardín de su palacio, al jardín donde cortaba flores envueltas en una oleada de perfumes, que subía místicamente a las ramas trémulas, para flotar como el alma errante de los cálices muertos.
Yo había halagado a la amada tiernamente con mis juramentos y frases melifluas y cálidas, y juntos seguíamos en un lánguido dúo de pasión inmensa. Habíamos sido hasta ahí dos amantes soñadores, consagrados místicamente uno a otro.
¡Sin duda, aquellos mismos que Calixto evocaba mientras el órgano emitía su vibrante raudal de sonidos plenos y graves, y en el altar, una grácil figura, envuelta en blancas sedas que la prolongaban místicamente, articulaba un «sí» apagado, un «sí» blanco también!
Sin embargo, soy de sentir que quedan plenamente satisfechas y comprobadas las cuestiones más arduas, espinosas y dificultosas que se citan acerca del principio o fin del mundo o del alma, o del mismo linaje humano, al cual hemos distribuido en dos géneros: el uno de los que viven según el hombre, y el otro, según, Dios; y a esto llamamos también místicamente dos ciudades, es decir, dos sociedades o congregaciones de hombres de las cuales la una está predestinada para reinar eternamente con Dios, y la otra para padecer eterno tormento con el demonio, y éste es el fin principal de ellas, del cual trataremos después.