míster

míster

(Voz inglesa.)
1. s. m. Tratamiento que se da a los hombres en los países anglosajones.
2. Título que recibe el hombre ganador de un concurso de belleza fue míster bañador en una discoteca de la costa.
3. DEPORTES Entrenador de un equipo deportivo, en especial de fútbol.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

míster

  (voz inglesa)
m. Tratamiento inglés que significa señor. Abreviadamente, Mr.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

míster

SM
1. (Dep) → trainer, coach
2. (anticuado, hum) (= británico) → (any) Briton
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Tres jonrones seguidos. Bueno, yo veía eso desde que vi una vez a “Míster Octubre”, Reggie Jackson, a ese lo vi yo, ese juego yo lo vi.
Una mañana de otoño estaba yo con mi madre en el jardín, cuando míster Murdstone (entonces ya sabía su nombre) pasó por allí a caballo.
Al contrario, casi todos los niños (sobre todo los que eran pequeños) se veían favorecidos con igual suerte cada vez que míster Creakle recorría la clase.
Explica, entonces, cómo ha visto el tiro en el salón del Bosque y cómo los niños de un míster le han prestado sus rifles cuando ha ido a Chapinero a lustrarles el calzado.
Reverberaba ahora adelante de ellos un pequeño páramo de greda que ni siquiera se había intentado arar. Allí, el cachorro vio de pronto a Míster Jones sentado sobre un tronco, que lo miraba fijamente.
El día avanzaba igual a los precedentes de todo ese mes: seco, límpido, con catorce horas de sol calcinante que parecía mantener el cielo en fusión, y que en un instante resquebrajaba la tierra mojada en costras blanquecinas. Míster Jones fue a la chacra, miró el trabajo del día anterior y retornó al rancho.
Los otros, sin responderle, rompieron a ladrar con furia, siempre en actitud temerosa. Pero míster Jones se desvanecía ya en el aire ondulante.
Fue después del desayuno. Acabábamos de subir del recreo cuando míster Sharp apareció y me dijo: -David Copperfield, le están esperando en el salón.
Los cuatro perros estaban apiñados gruñendo sordamente, sin apartar los ojos de míster Jones, que continuaba inmóvil, mirándolos.
-Pero usted volverá mañana a Bloonderstone, míster Barkis -dije algo emocionado, al pensar que yo, en cambio, estaría muy lejos-.
Cuando le vi echar la cabeza hacia atrás y beberla deprisa, confieso que sentí un miedo horrible de verlo caer muerto como a míster Topsawyer.
-¿Y amorcillos no habrá, supongo? -¿Se refiere usted a los amorcillos de dulce, míster Barkis? -pregunté, creyendo que le apetecían.