mísero

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mísero, a

(Del lat. miser.)
1. adj. Que es muy pobre o pequeño no puede vivir con el sueldo mísero que cobra; vive en una mísera habitación alquilada. miserable rico, abundante
2. Se aplica a la persona que es desgraciada o desdichada ¡mísero de mí, lo he perdido todo! desventurado feliz
3. adj./ s. Se refiere a la persona que es tacaña o avara el muy mísero le dio sólo un trozo de pan duro. mezquino

mísero, -ra

 
adj.-s. Miserable (pobre, abatido, avariento).

mísero, -ra

('miseɾo, -ɾa)
abreviación
1. que es infortunado, infeliz ¡Mísero de ti, con tus desgracias!
2. que tiene muy poco valor salario mísero
3. que es amarrete El mísero cliente no dejó propina.
Traducciones

mísero

miserable

mísero

misero

mísero

Elend

mísero

miserável

mísero

بائسة

mísero

可怜

mísero

可憐

mísero

אומלל

mísero

ADJ
1. (= tacaño) → mean, stingy; (= avaro) → miserly
2. [sueldo] → miserable, paltry
3. (= vil) → vile, despicable
4. [lugar, habitación] → squalid, wretched
5. (= desdichado) → wretched
Ejemplos ?
La hembra, mísera bestia dedicada a procrear hijos de padres desconocidos y a defenderlos de sus propios generadores, se convirtió en guardadora de la hoguera, en respetada sacerdotisa de la llama.
Y asi paso la vida Viéndome á todas horas despreciada, Sin duelo castigada Mi belleza si existe y maldecida. Y dan por hijas de una mente loca Las sentidas razones de mi boca, Llamándome si mísera me quejo Atrevida mozuela sin consejo.
El rápido y terrible trastorno universal de sus ideas, sólo este objeto le dejó visible, y aquel contorno pálido y sangriento, aquel rostro agostado y macilento tan sólo a sus sentidos perceptible, es la oculta razón de su demencia, y el móvil de su mísera existencia.
Me consolaba, me levantó el ánimo aquella filosofía, pero desde el primer momento me chocó la práctica; jamás llegué a evocar a aquel ser a quien tanto había amado, pues la intuición, la razón, me decían que aquella santa debía estar localizada en regiones superiores, más puras, y que no hacía bien en atraerla a esta mísera tierra y comunicarla, obligándola a hacer manifestaciones inferiores como mover las patas de una mesa en los círculos espiritistas.
De esta suerte la mísera africana :se queja inútilmente, :mientras su nave apresta, indiferente, :el traficante vil de carne humana.
Y cuando el champaña hervía en los cálices cristalinos, me acordé de los dos guardias que acaso entonces llegarían calados, transidos de frío, a la casa-cuartel del lugarejo lejano, y descubrí sus tricornios de charol, goteando el agua de la tempestad, sus capetas mojadas, sus polainas llenas de barro, y como recompensa de este esfuerzo diario, la mísera cena de legumbres, con la esposa harta de trabajar, con los chicuelos andrajosos, condenados a vivir de pueblo en pueblo, sin esperanza de un oficio útil, desprovistos de toda posibilidad de cultura.
Pope «empezó a hablar en versos»: su salud era mísera y su cuerpo deforme, pero por más que le doliera la cabeza, los versos le salían muchos y buenos.
Pero me llamó la atención que no se dignó dirigir una sola mirada a la preciosa flor, cuyos festones de terciopelo y oro llenaban la mísera habitación revestida de tapices baratos y alfombras mezquinas, de un monstruoso prestigio de sueño chino.
Aquiles se acostaba para que no se le enfriasen los pies al calentársele la cabeza; y sentado en el lecho, que parecía sepultura, meditaba gran parte de la noche, primero acompañado de la mísera luz del velón, después de las doce a oscuras; porque la patrona le había dicho que aquel gasto de aceite iba fuera de la cuenta del pupilaje.
egún avanzaban las horas del fosco día de diciembre, tasada su mísera luz por los turbios vidrios de la venta que pretendía iluminar la guardilla, aumentaba el sufrimiento de la mujer.
Traerle el pichón a la gorriona abandonada para que lo abrigase bajo el plumaje helado de una maternidad postiza. Sentíase la mísera en la picota del ridículo.
Y ella, la mísera, que no sabía oficio alguno, que venía en derechura del campo cuando se casó, allí se había quedado, sin más amparo que el de la caridad; pues ni aun en el servicio doméstico más humilde la admitirían en el estado en que se encontraba.