mágico

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mágico, a

(Del lat. magicus < gr. magikos.)
1. adj. ESPECTÁCULOS, OCULTISMO Que tiene relación con la magia ritual mágico.
2. Que es maravilloso o extraordinario posee una mágica belleza. encantador, hechicero
3. adj./ s. ESPECTÁCULOS Que practica la magia un mágico le ha preparado un filtro de amor. mago

mágico, -ca

 
adj. Relativo a la magia.
Maravilloso, estupendo.
m. f. Persona que profesa y ejerce la magia.
Encantador.
f. Magia.

mágico, -ca

('maxiko, -ka)
abreviación
1. occultism relacionado con las ciencias o artes ocultas un conjuro mágico
2. que está fuera de lo común y por lo tanto deleita y cautiva Pasamos una velada mágica.
Sinónimos

mágico

, mágica
Traducciones

mágico

magique

mágico

kouzelný, magický

mágico

magisk

mágico

taianomainen, taika-

mágico

čaroban

mágico

魔法の, 魔術的な

mágico

마술의, 마술적인

mágico

magiczny

mágico

mágico

mágico

förtrollande, magisk

mágico

ซึ่งมีเวทมนตร์, วิเศษ

mágico

büyülü

mágico

kỳ diệu, thần kỳ

mágico

Магия

mágico

קסם

mágico

A. ADJ
1. (= con poderes) [alfombra, varita, fórmula, palabras] → magic; [poderes, propiedades] → magical
2. (= especial) [momentos, cualidad] → magical
fue una noche mágicait was a magical evening
B. SMmagician
Ejemplos ?
Pasamos gran parte de nuestra vida corriendo tras brillantes y engañosos fantasmas, viendo todo cuanto nos rodea al través de mágicos celajes.
Dentro de la clasificación por géneros de las obras de Shakespeare, The Tempest está considerada un romance, puesto que a pesar de tratarse de una historia de traición y venganza, además de tener raíces clásicas, y multitud de elementos mágicos, los enfrentamientos y problemas que se desarrollan en la obra se resuelven.
En la otra formaban los charlatanes sociales de toda laya, los que aspiraban a remediar las injusticias de la sociedad con sus potingues mágicos y con toda serie de remiendos, sin tocar en lo más mínimo, claro está, al capital ni a la ganancia.
Los mágicos diamantes de la corona o las sandalias de los pies fueron de los maestros que se elevaron antes, y serán de los genios que triunfarán después.
Con mi doble instinto de mujer y de colorista, yo prefería, en el vasto reino mineral, los productos mágicos que sirven al adorno, a la industria y al arte humano, y describía con entusiasmo la eflorescencia rosa del cobalto, el intenso anaranjado del oropimente, la misteriosa fluorescencia de los espatos, que exhalan lucecitas como de Bengala, verdes y azules, los tornasolados visos del labradorito, semejantes al reflejo metálico del cuello de las palomas; la fina red de oro sobre fondo turquí del lapislázuli, las irisaciones sombrías de la pirita marcial y de la marcasita; coloridos nocturnos, vistos en mi imaginación como al través de la roja luz de un agua caldeada por las fraguas y hornos de Vulcano.
El sol de fiesta de Madrid penetraba disfrazado de mil colores por las altas vidrieras rojas, azules, verdes, moradas y amarillas; y como polvo de las alas de las mariposas iban los corpúsculos iluminados de aquellos haces alegres y mágicos a jugar con los matices de los graciosos tocados de las damas, sacando lustre azul, de pluma de gallo, al negro casco de la hermosa cabeza desnuda de la morena de un palco, y más abajo, en la sala, dando reflejos de aurora boreal a las flores, a la paja, a los tules de los sombreros graciosos y pintorescos que anunciaban la primavera como las margaritas de un prado.
Vagas esperanzas de ser un hombre independiente; de la importancia que se da a un hombre independiente; de las cosas maravillosas que podían ser ejecutadas por aquel magnífico animal, y de los mágicos efectos que yo no podría por menos de causar en sociedad; todo esto me seducía.
Lo mas que se podría hacer, es decirles: Amigo mío, nosotros no te quemamos por mágico verdadero, sino por falso y supuesto, que te alabas de un arte admirable que no posees; y te tratamos como a un monedero falso: cuanto mas amamos la verdadera magia, tanto mas castigamos a los que profesan la falsa: sabemos bien que en otros tiempos ha habido mágicos venerables, pero creemos que tú no lo eres, porque te dejas quemar como un tonto.
A mi mente volverán las ceibas con sus testigos mágicos y los cipreces sudorosos riendo al final de los engarces y tantas lunas de sangre compartidas pasearán sus timideces descubiertas por el fanum sacro de su sed.
En una alucinación que la otra noche me dominó por unos minutos las joyas que brillaban sobre el terciopelo negro del enorme estuche, se trocaron a la luz de la lámpara que las alumbraba en los mágicos arreos de su vestido de reina...
Pero éstos con quien o contra quienes disputamos, que creen que hay Dios, el cual hizo y crió este mundo y que formó los dioses, por cuyo m dio gobierna y rige el orbe; y que no niegan, antes celebran la potestad que en el mundo obran milagros, ya sean espontáneos, ya se consignen por medio de cualquiera acto y ceremonia religiosa, ya sean también mágicos cuando les proponemos la virtud fuerza maravillosa que existe en algunos seres que ni son animales racionales, ni espíritus que tengan discurso ni razón, como son los citados ante suelen responder: esta virtud y vigor es natural, su naturaleza es de esa condición; estas virtudes tan eficaces son peculiares a las mismas naturalezas.
CAPÍTULO I Cual genio colosal escapado de una lámpara maravillosa, la noche expandía sus espeluznantes manazas sobre la ciudad y en rítmicos y voluptuosos pases mágicos la iba envolviendo entre sus nebulosos abrazos.