Luis

(redireccionado de luises)

luis

(De Luis xiii, rey francés.)
s. m. HISTORIA Moneda francesa de oro usada en el siglo xvii.

luis

 
m. Antigua moneda francesa de oro.

Luis

 
Nombre de varios emperadores de Occidente.
Luis II (Ludovico) (822?-775) Emperador de Occidente en 855-875 y rey de Italia en 844. Su título fue nominal, pues solo reinó sobre Lombardía.
Luis III, el Ciego (Louis) (883?-928) Emperador de Occidente en 901-905. Berenguer I de Frui le mandó cegar.

Luis (Ludwig)

 
Nombre de varios reyes de Baviera.
Luis I (1786-1868) Rey de Baviera en 1825-48. Fue en un primer momento un soberano liberal y reformador, pero más tarde llevó a cabo una política reaccionaria y se vio obligado a abdicar.
Luis II (1845-86) Rey de Baviera en 1864-86. durante su reinado, Baviera entró en la Guerra austro-prusiana.
Luis III (1845-1921) Rey de Baviera en 1913-18. Dejó Baviera a consecuencia de la revolución de 1910 y ante la proclamación de la República.

Luis (Louis)

 
Nombre de varios reyes de Francia.
Luis I, el Piadoso V. Luis I.
Luis II, el Tartamudo (846-879) Rey de Francia en 877-879. Hijo de Carlos el Calvo, fue antes rey de Aquitania.
Luis III (863-882) Rey de Francia en 879-882. Hijo de Luis II, derrotó a los normandos en 822.
Luis IV de Ultramar (921-954) Rey de Francia en 936-954. Con la ayuda de Otón II de Alemania, combatió contra los grandes señores feudales.
Luis V, el Perezoso (967-987) Rey de Francia en 986-987. Sin herederos directos, con él se extinguió la rama francesa de los carolingios.
Luis VI, el Gordo (1081-1137) Rey de Francia en 1108-37. Durante su reinado reforzó el poder monárquico al someter a los señores feudales, y combatió contra Enrique I de Inglaterra.
Luis VII, el Joven (1119-80) Rey de Francia en 1137-80. Incorporó a su reino Aquitania mediante su matrimonio con Leonor, hija del duque de Aquitania.
Luis VIII, el León (1187-1226) Rey de Francia en 1123-26. Arrebató a los ingleses muchos territorios del centro de Francia.
Luis IX, el Santo o san Luis (1214-70) Rey de Francia en 1226-70. Los primeros años reinó bajo la regencia de su madre Blanca de Castilla, En 1249 inició una labor de moralización del Estado y participó en la séptima cruzada; fue derrotado y hecho prisionero. Tras partir para una nueva cruzada en 1270, murió de peste tras el desembarco de Túnez.
Luis X, el Obstinado (1289-1316) Rey de Francia en 1314-16. Hijo de Felipe el Hermoso, heredó el reino de Navarra y más tarde la corona francesa.
Luis XI (1243-83) Rey de Francia en 1461-83. Sus medidas contra la nobleza provocaron en 1463 el alzamiento de la Liga del Bien Público. Aprovechándose de la muerte de Carlos el Temerario, duque de Borgoña, llevó bajo el dominio directo de la corona a la mayor parte del territorio francés.
Luis XII (1462-1515) Rey de Francia en 1498-1515. Conquistó Milán y pasctó con Fernando el Católico el reparto de Nápoles. Expulsado por los españoles, tuvo que abandonar el Milanesado.
Luis XIII, el Justo (1601-43) Rey de Francia en 1610-43. Hijo de Enrique IV, a quien sucedió la regencia de su madre María de Medicis. Entre sus ministros tuvo al cardenal Richelieu, a quien apoyó en su política dirigida a la consección de la restauración de la monarquía absoluta.
Luis XIV, el Rey Sol (1638-1715) Rey de Francia en 1643-1715. No asumió el poder efectivo hasta después de la muerte del cardenal Mazarino en 1661. Realizó una política interior dirigida a centralizar en sus manos todo el poder. Su política exterior fue muy activa y estaba destinada a convertir Francia en la nación más poderosa de Europa. Se apoderó de una parte de Flandes y del Franco Condado. Para contrarrestar la hegemonía francesa se formó la Liga de Augsburgo, que infligió a Francia una serie de derrotas. Finalmente, intervino en la Guerra de Sucesión Española (1701-14) que acabó con los Tratados de Utrecht y Rastadt. Constituyó el palacio de Versalles, centro de la corte.
Luis XV (1710-74) Rey de Francia en 1715-74. Sucedió a Luis XIV bajo la regencia de Felipe, duque de Orleáns. Al llegar a la mayoría de edad, Luis XV confió el gobierno a Luis de Borbón y luego al cardenal Fleury. De carácter débil y víctima de sus ministros y de sus favoritas (Pompadour, du Barry), con su reinado decayó la monarquía absoluta y marcó el inicio de la disgregación económica y política de Francia.
Luis XVI (1754-93) Rey de Francia en 1774-93, casado con María Antonieta. Mal aconsejado por los ministros Turgot y Necker, convocó los Estados Generales (1789) para calmar el descontento de la burguesía. Tras la toma de La Bastilla, dejó el poder en manos de la Asamblea Constituyente. En 1792 la monarquía fue declarada abolida. Condenado a muerte por la Convención, fue guillotinado.
Luis XVII (1785-95) Hijo de Luis XVI, fue encerrado en el Temple con su padre. Aunque no reinó, los emigrados lo proclamaron rey.
Luis XVIII (1755-1824) Rey de Francia en 1814-15 y 1815-24. Subió al trono a la caída de Napoleón, pero tuvo que huir a Bélgica durante los Cien Días. Su reinado se caracterizó por las violentas medidas reaccionarias (el terror blanco).
Luis Felipe I (1773-1850) Rey de Francia en 1830-48. Hijo de Felipe de Orleáns, llamado Felipe Igualdad. Jefe de la oposición liberal durante la restauración de 1830. Fue derribado por la revolución de 1848, que instauró la Segunda República.
Luis Napoleón V. Napoleón III.

Luis (Lajos)

 
Nombre de varios reyes de Hungría.
Luis I, el Grande (1326-82) Rey de Hungría en 1324-82 y de Polonia en 1370-82. Conquistó el reino de Nápoles y combatió a los serbios.
Luis II (1506-26) Rey de Hungría y de Bohemia en 1516-26. Durante su reinado Solimán el Magnífico ocupó Belgrado.

Luis (Luigi)

 
Nombre de varios reyes de Nápoles.
Luis I de Anjou (1339-84) Conde y duque de Anjou en 1360-84, rey de Nápoles y conde de Provenza en 1383-84.
Luis II (1377-1417) Rey de Nápoles, duque de Anjou y conde de Provenza en 1384-1417.
Luis III (1403-34) Rey de Nápoles, duque de Anjou y conde de provenza en 1417-34.
Traducciones

Luis

Ludwig

Luis

Louis

Luis

Louis

Luis

Luigi

Luis

SMLouis
Ejemplos ?
Ella, anegada en lágrimas, fue a arrojarse a los pies de Durcet, pero éste, que se había puesto en erección al lanzar la fuente y decía que no hubiera querido ni por mil luises errar el golpe, declaró que era necesaria de inmediato una corrección general y ejemplar, sin perjuicio de la del sábado; que pedía que por esta vez, sin establecer precedente, se despidiera a los niños del café y que esta operación se realizase a la hora en que tenían costumbre de divertirse después de tomar el café.
Después de nueve años de vivir en casa de la Guérie, aunque gastara poco, no había podido ahorrar ni cien luises; aquella habilísima mujer, mirando siempre por sus intereses, encontraba siempre el medio de guardar para ella las dos terceras partes de las entradas y rebañaba todo lo que podía del otro tercio.
No podía más; la contención, el susto, todo había absorbido sus sentidos y estaba a punto de representar de veras el personaje que acababa de imitar tan bien. Nos marchamos con cuatro luises que nos entregó el criado, el cual, como os imaginaréis, nos robaba al menos la mitad.
Una sonrisa le asomaba a los labios al escuchar ciertos primores del violín, que tocaba solo, a veces, cuando se callaban los otros instrumentos; se oía el claro sonido de los luises de oro que se echaban al lado sobre los tapetes de las mesas; después, todo recomenzaba al mismo tiempo, el cornetín lanzaba un trompetazo sonoro, los pies volvían a encontrar el compás, las faldas se ahuecaban, se cogían las manos, se soltaban; los mismos ojos, que se bajaban ante la pareja de baile, volvían a fijarse en ella.
Si un sujeto cualquiera emprende una evasión durante el tiempo de la reunión, será al instante castigado con la muerte, sea quien fuere. Las cocineras y sus ayudantes serán respetadas, y cualquiera de los señores que infringa esta ley pagará mil luises de multa.
Cuando hubo terminado, se sentó, hizo que me colocase cerca de él y, comtemplándome con interés, me preguntó si no estaba cansada de la vida del burdel y si no me gustaría encontrar a alguien que desease apartarme de aquella casa; viéndolo cazado, me hice la difícil, y para ahorraros pormenores que os aburrirían, sólo diré que, al cabo de una hora de discusión, me dejé persuadir y decidióse que a partir del día siguiente me trasladaría a vivir a su casa, con una paga de veinte luises mensuales y la manutención...
Tuvo que hacer increíbles esfuerzos para no perder su semen, pero, bastante dueño de sí mismo, supo contenerse y regresó triunfalmente para fanfarronear de que había soportado un asalto que mucho dudaba que sus amigos hubieran podido sostener con la misma flema que él. Esto dio lugar a algunas apuestas y a una multa de cincuenta luises que sería impuesta a quien descargase durante las lecciones.
No lo besó, pero su éxtasis no fue menos intenso; pataleó, blasfemó mientras tragaba y eyaculaba, y se retiró después de darme cuatro luises por aquella extraña ceremonia.
Como me costaba unos veinte luises contantes y sonantes y el marqués quería dar por ella una suma prescrita, después de cuyo pago no quería ni oír hablar del asunto ni tratar con nadie, se la dejé en cien luises, y puesto que era esencial para mí que mis manejos no trascendieran nunca, me contenté con ganar sesenta luises en aquel negocio, ya que entregué aún veinte de ellos a mi procurador para que enredara las cosas de tal manera que el padre y la madre de la niña no pudiesen tener noticias de su hija durante mucho tiempo.
Las ganancias no eran para enriquecerse: unas noches, diez luises; otras, veinticinco; algunas llegó Sagreda a retirarse con cuarenta monedas de oro en el bolsillo.
Si se le objetaba al duque que en todos los hombres existen ideas acerca de lo justo y lo injusto que no podían ser más que fruto de la naturaleza, porque se encontraban también en todos los pueblos, hasta en los que no estaban civilizados, contestaba que estas ideas eran siempre relativas, que el más fuerte encontraba siempre muy justo lo que el débil consideraba como injusto y que si se les cambiaba de lugar, ambos al mismo tiempo cambiarían igualmente de manera de pensar, de donde concluía que lo único realmente justo era lo que causaba placer e injusto lo que causaba aflicción; que en el momento en que tomaba cien luises del bolsillo de un hombre...
Lo propone con insistencia; los demás no quieren porque es demasiado bonita y desean conservarla y, por otra parte, todavía no está desvirgada por atrás. El duque ofrece doscientos luises a la sociedad por hacerla bajar a la bodega aquella misma noche; es rechazado.