lleva

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lleva

s. f. Transporte, acción de transportar una cosa de un sitio a otro. llevada

lleva

 
f. Acción y efecto de llevar.
Ejemplos ?
-Mire usté, compadre, usté lo que debe jacer es dejarse ya de valentías, porque un hombre con la panza de usté y con un hijo que le lleva a usté cuatro deos, no debe ya andar como usté anda siempre dándoles el quién vive a toítas las jembras que se le cruzan en el camino.
-Calla, hija, calla, que están los parneses jugando ar pilla pilla y no se lo trompiezan más que los que no los necesitan, y no hay quien tenga ni una púa pa un refresco; como que hay día que llego a mi casa jartica de andar y jartica de darle coba jasta al retrato de Espartero y sin haberme estrenao ni por casolidá tan siquiera. -¿Y qué lleva usté en ese lío?
¡A la bruja! —repitieron los muchachos—: ¡Se lleva la riñonada y el tongorí! — Y cayeron sobre su cabeza sendos cuajos de sangre y tremendas pelotas de barro.
Es capaz de asistir a los nobles que quiere y con igual capacidad, cuando los jóvenes compiten en juegos, allí los asiste y ayuda la diosa; y el vencedor en fuerza y capacidad, fácilmente y contento se lleva un magnífico premio y proporciona gloria a sus padres.
Pues, entonces, ¿qué camino le queda a uno, cuando conozca que tal o cual mocosilla, muy guapa y puesta en sus puntos, lo domina y gobierna, y lo lleva y lo trae como un zarandillo?
Pero ya que eres tú quien me lleva, a ti te incumbe defenderme, porque no confesaré que voy sin invitación; diré que eres tú quien me has convidado.
Señor Capitán: hace quince días que sostiene usted esta casa: usted pagó el entierro de mi madre; usted me ha costeado los lutos; usted me ha dado el pan que he comido.. Hoy no puedo abonarle lo que lleva gastado, como se lo abonaré andando el tiempo...; pero sepa usted que desde ahora mismo...
Una ofrece a los seres de la tierra su luz penetrante; la otra les lleva en sus brazos el Sueño hermano de la Muerte, la funesta Noche, envuelta en densa niebla.
Ella, con el tono de un perfecto sofista, me contestó: -No lo dudes, Sócrates, y si ahora quieres reflexionar un poco acerca de la ambición de los hombres, te parecerá poco de acuerdo con estos principios, a menos que no pienses en lo muy poseídos que están los hombres del deseo de crearse un nombre y de adquirir una gloria inmortal en la posteridad, y que este deseo, más aún que el amor paternal, es lo que los lleva a afrontar todos los peligros, sacrificar su fortuna, soportar todas las fatigas y hasta perder la vida.
-No, señora; sino que yo creía que me llevaba usté más de lo que me lleva, y como yo acabo de cumplir los cuarenta y siete, que los cumpliré por Tosanto...
Sus mellas ríen si se prosterna la gente; él trepa encima, jinete pegajoso, y del torrente lleva al barrizal que enfanga y cambia en sucio orate al nadador brioso.
-Mirad, les dijo, qué animal tan hermoso; tiene una corona de rubíes en la cabeza y lleva espuelas en los pies como los caballeros.