llamarada

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llamarada

1. s. f. Llama que se eleva del fuego y se extingue rápidamente de la sartén salió una llamarada al salpicar aceite. fogarada
2. Rubor repentino y pasajero del rostro no sé si la llamarada de su cara era producto del calor o de su timidez. rubor, sonrojo, turbación
3. Estado de ánimo repentino y de poca duración sintió una llamarada de odio al oír sus insultantes palabras. arrebato
4. llamarada de petate Méx. Cosa o persona que, después de haber despertado grandes expectativas, resulta un fracaso.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

llamarada

 
f. Llama que se apaga pronto.
fig.Encendimiento repentino del rostro.
fig.Movimiento repentino del ánimo.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

llamarada

(ʎama'ɾaða)
sustantivo femenino
llama que se produce de manera repentina y se apaga rápidamente La llamarada se produjo por un mal uso del matafuegos.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

llamarada

sustantivo femenino
fogarada, llamarón (América y Andalucía).
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.

llamarada:

fogonazopasión, relámpago, resplandor, fulgor, centelleo, arrebato,
Traducciones

llamarada

blaze, flush, outburst

llamarada

falmbée, flambée

llamarada

SF
1. [de fuego] → flare-up, sudden blaze
2. (en rostro) → flush
3. [de indignación, ira] → blaze, outburst
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Al llegar a este punto de la conversación, de su tostado y moreno semblante, de sus pardos y expresivos ojos, brotaron llamaradas de osadía.
Empezó a lanzar tantas llamaradas de fuego y tan espeso y continuo, que la noche parecía día claro en las riberas del mar, y en todos los pueblos de alrededor.
Ciertas imágenes le roían la conciencia como los agudos dientes de un ratón. Era aquélla una sensación de fuego y de enloquecimiento que le cubría los ojos de blancas llamaradas de odio.
Como brilló una luz en el desierto para salvar a una nación esclava, como cruzó una estrella los espacios al comenzar la redención humana, resplandecientes, a llamaradas, surgieron, en mi senda, tu sonrisa y en mi noche angustiosa, tu mirada.
El sublime vidente dormía del amor y del arte los sueños -¡los sueños divinos que duermen los genios! ¡Los que ven llamaradas de gloria por hermosos resquicios de cielo!
En el umbral de la puerta acababan de apoyarse, breves y ligeros como dos pajarillos, los lindos pies de una mujer rubia y rosada, bajita y airosa, llenita de carnes, con grave expresión de melancólica indiferencia en los fríos ojos azules, con dulzura de risas y llamaradas de rubor en el rostro, con enérgico ceño.
Riego y Narváez, por ejemplo, son como pensadores, ¡la verdad!, un par de desventuras; pero son como seres vivos dos altas llamaradas de esfuerzo.
Riego y Narváez, por ejemplo, son, como pensadores, ¡la verdad!, un par de desventuras; pero son como seres vivos dos altas llamaradas de esfuerzo.
Después de dar varias vueltas bajo la Tierra se arroja en lo más bajo del Tártaro; a este río se le denomina Puriflegeton, y de él se ven surgir llamaradas por varias grietas de la Tierra.
El padre Holocausto también en su sermón del otro día, nos dijo que debíamos comenzar a arrepentimos de nuestros pecados, porque según las sagradas escrituras, vivos y muertos habremos de padecer las llamaradas que brotarán de la tierra.
28 Gramema de mi corazón eliminado, coraza queda, impenetrable y lánguido; plomo de un soldado sin princesas ni guerras… En santa inquisición me mando hacer que mi cerebro sea una hoguera de interna plenitud en llamaradas donde la carne ceda a los fútiles grilletes que lo enredan a una balsa.
Al cabo de tantos movimientos que me estaban mareando, poco a poco, en la oscuridad, surgieron, como flotantes, unas máscaras de facciones siniestras; unas con colmillos relucientes, semejantes a llamaradas; otras con ojos tan enrojecidos que parecían despedir fuego.