llamarada


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llamarada

1. s. f. Llama que se eleva del fuego y se extingue rápidamente de la sartén salió una llamarada al salpicar aceite. fogarada
2. Rubor repentino y pasajero del rostro no sé si la llamarada de su cara era producto del calor o de su timidez. rubor, sonrojo, turbación
3. Estado de ánimo repentino y de poca duración sintió una llamarada de odio al oír sus insultantes palabras. arrebato
4. llamarada de petate Méx. Cosa o persona que, después de haber despertado grandes expectativas, resulta un fracaso.

llamarada

 
f. Llama que se apaga pronto.
fig.Encendimiento repentino del rostro.
fig.Movimiento repentino del ánimo.

llamarada

(ʎama'ɾaða)
sustantivo femenino
llama que se produce de manera repentina y se apaga rápidamente La llamarada se produjo por un mal uso del matafuegos.
Sinónimos

llamarada

sustantivo femenino
fogarada, llamarón (América y Andalucía).

llamarada:

fogonazopasión, relámpago, resplandor, fulgor, centelleo, arrebato,
Traducciones

llamarada

blaze, flush, outburst

llamarada

falmbée, flambée

llamarada

SF
1. [de fuego] → flare-up, sudden blaze
2. (en rostro) → flush
3. [de indignación, ira] → blaze, outburst
Ejemplos ?
Los hachones besaron los pies del traidor y una llama inmensa apareció violentamente. Acercaron un barril de alquitrán y la llamarada aumentó.
En otras ocasiones se alargaba tanto, que se ponía muy, pero muy rojo, como incendiado, como una llamarada, y podía transformarse en lo que deseara.
Las mutuas hazañas de aquel matrimonio endiablado se resolvían en una epopeya palpitante de pescozones a la aurora y escandaleras al ocaso. El cónyuge le prendió, junto al suyo, otro lar, con mucha leña y mucha llamarada.
Ve pronto hacia el lado mismo otros dos o tres pequeños fogonazos; mas no llega el sordo estampido de ellos. Otra roja llamarada...
Y en qué apuros se vió para hacer llamarada, pues, aunque enterró muy bien la noche antes, el frío había penetrado la ceniza; y aquella brasa moribunda no quería revivir.
Y el cielo, de repente, como en una llamarada, se enciende de rojo: ya es como la sangre: ya es como cuando el sol se pone: ya es del color del mar a la hora del amanecer: ya es de un azul como si se entrara por el pensamiento el cielo: ahora blanco, como plata: ahora violeta, como un ramo de lilas: ahora, con el amarillo de la luz, resplandecen las cúpulas de los palacios, como coronas de oro: allá abajo, en lo de adentro de las fuentes, están poniendo cristales de color entre la luz y el agua, que cae en raudales del color del cristal, y echa al cielo encendido sus florones de chispas.
Un grito ligero, rápido como el aleteo de un pájaro, había cruzado encima de él. Toda la sangre se le agolpó al corazón, empañáronse sus ojos y una roja llamarada lo deslumbró.
Una llama azulada recorrió velozmente el combado techo del túnel y la masa de aire contenida entre sus muros se inflamó, convirtiéndose en una inmensa llamarada.
El ofendido mozo se quedó como enclavado en el sitio. Una llamarada le abrazó el rostro y enrojeció hasta la raíz de los cabellos.
A los pies de Judas ardía una enorme y roja llamarada que hacía nubes de humo y que iluminaba por dentro el deforme cuerpo del condenado, a quien yo quería ver de frente.
Una llamarada más fuerte brotó de la chimenea y tiñó de rojo vivo el semblante arrugado y cadavérico, y hasta las mismas sábanas.
El Septentrión se inflama con mil luces y colores; una llamarada de oro y fuego inunda el espacio ilimitado; las soledades se incendian; los monolitos de hielo brillan con todos los matices del arco iris.