llagado


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Sinónimos

llagado:

ulceradopustulado (NoRAE), herido,
Ejemplos ?
De una parte, una clase extrapotente, precisamente por su extraordinaria riqueza; la cual, al ser la única que tiene en su mano todos los resortes de la producción y del comercio, disfruta para su propia utilidad y provecho todas las fuentes de la riqueza, y tiene no escaso poder aun en la misma gobernación del Estado; y enfrente, una muchedumbre pobre y débil, con el ánimo totalmente llagado y pronto siempre a revolverse.
200 Ya de más gentes diversas que viera tanto fallava sus letras de fuertes que fiz que me diese sus nombres e suertes aver por estoria la mi compañera; la qual, inclinada como plazentera a las plegarias del mi simple voto, con armonía de estilo devoto respuso cantando por esta manera: 201 «Aquél que tú vees al çerco tornado, que quiere sobir e se falla en el aire, mostrando su rostro robado donaire por dos desonestas feridas llagado, aquél es el d'Avalos mal fortunado, aquél es el limpio mançebo Lorenço, que fizo en un día su fin e comienço, aquél es el que era de todos amado; 202 »el mucho querido del señor infante, que siempre le fuera señor como padre; el mucho llorado de la triste madre, que muerto ver pudo tal fijo delante.
Las sombras del crepúsculo obscurecían ya el camino cuando llegamos a una rica y populosa ciudad, cuyos habitantes nos excitaron a pasar allí la noche y parte del siguiente día, «porque, nos decían, numerosos lobos, enormes, de extraordinaria corpulencia y temibles por su gran ferocidad, acostumbran invadir frecuentemente esta comarca. Han llagado a apoderarse de los caminos y atacan como bandidos a los viandantes.
Nulo sería, además, el espectáculo de nuestra unión, la junta de voluntades libres del Partido Revolucionario Cubano, si, aunque entendiese los problemas internos del país, y lo llagado de él y el modo con que se le cura, no se diera cuenta de la misión, aún mayor, a que lo obliga la época en que nace y su posición en el crucero universal.
¡Noble encina, déjame que te bese en el tronco llagado, que con la diestra en alto, tu macizo sagrado largamente bendiga, como hechura divina!
4 Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días; 5 Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga a su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días.
Y realmente él llevaba sobre sí nuestros pecados, y nosotros pensábamos que en sí mismo tenía dolores, llagas y aflicciones; pero él, efectivamente, era llagado por nuestras culpas, afligido y maltratado por nuestros pecados, y el castigo, causador de nuestra paz, descargaba sobre él y con sus llagas sanábamos todos.
Por la tarde las gentes con sus mejores trajes de luto, dirigiéndose a la Iglesia de Luren, donde estaba el Cristo que la víspera, con grandes ceremonias, habían bajado de su altar, en presencia de miles de peregrinos y gentes de lugar que llevaban grandes cantidades de algodón en rama, esponjoso y blanco, limpiaban con sus madejas el llagado cuerpo del Rabí, y guardábanlas luego como panacea para todas las enfermedades.
12 Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, á toda vista de ojos del sacerdote; 13 Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio.
Allí vio Eneas a Deífobo, hijo de Príamo, llagado todo el cuerpo, cruelmente mutiladas la cara y ambas manos, arrancadas las orejas de las destrozadas sienes y cortada la nariz con infame herida.
31 Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días: 32 Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez, 33 Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete días.
9. ¿Por qué, pues has llagado aqueste corazón, no le sanaste? Y, pues me le has robado, ¿por qué así le dejaste, y no tomas el robo que robaste?