lindamente

lindamente

1. adv. Con habilidad y desfachatez le robaron lindamente todo lo que llevaba encima. fácilmente
2. Muy bien, con gracia y perfección hace lindamente todo tipo de manualidades. primorosamente

lindamente

 
adv. m. Primorosamente, con perfección.
Traducciones

lindamente

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1. (= con belleza) → prettily; (= con delicadeza) → daintily; (= con elegancia) → elegantly
2. (iró) → well
3. (esp LAm) (= excelentemente) → excellently, marvellously
Ejemplos ?
Y el que no aflojaba a uaides en crudaso y terutero, jue a golpiarse con su apero hasta la gran Güenos Aires; diciendo que por desaires de su pago se había alsao; mienta criollaso a otro lao, cuente lo que ha sucedido, que en el Rincón jue vencido don Másimo y redotao. Tamién con Carabajal lindamente nos topamos, ¡pucha digo!
¿Mandamiento? dixo el licenciado; no me lo harán en creyentes quantos áran, y cavan; y sobre esto se batió el cobre lindamente. Dixo el alguacil: Yo no doy mi brazo á torcer: replicó el hijo, ni yo me dexo agraviar en el blanco de la uña; y esta casa no es como quiera, y míreme á la cara.
En fin, D.ª Eufemia, con estas y otras frases se defendía todas las noches muy lindamente, aunque, para no descontentar al novio y retenerle cautivo, te otorgaba de vez en cuando y en sazón oportuna, tal cual favorcito, delicado, puro y semiplatónico, como, por ejemplo, abandonarle una de sus blancas y suaves manos, para que él la besase, la acariciase y la tuviese apretada entre las suyas, llegando, en algunos momentos de muy fervorosa pasión, a acercar ella, por entre los hierros de la reja, la virginal y tersa frente, a fin de que él, sin detenerse mucho y al vuelo, pusiese en ella los labios, imprimiendo un ósculo casi místico, con veneración devota, como quien besa una reliquia.
Tenía una gran majada de criollas, altas, delgadas, con una lana más fiera que la peluca de Mandinga, y esto sólo en el lomo; y a los que le indicaban la necesidad de mejorar su rebaño, contestaba que las ovejas criollas eran las únicas en que tenía fe; que ellas no sabían lo que era sarna, ni lombriz, ni mancura, ni nada; que eran sanas y fuertes, que criaban lindamente sus corderos, y que no quería saber nada de linca ni de rambullé.
Estaba satisfecho de la sopa bisque, alta de sabor, propia para comida de solteros, que tienen el paladar refinado, y hasta quizás estragado; y creía haberse sobrepujado a sí mismo en la trucha a la Chambord, en que la guarnición era un prodigio de delicadeza, con las trufas lindamente torneadas, las quenefitas de puré de pescado, las ostras y las colas de cangrejo colocadas simétricamente.
Luego después a los pieses un sobeo en tres dobleces se le atraca, y queda como una estaca. lindamente asigurao, y parao lo tenemos clamoriando; y como medio chanciando lo pinchamos, y lo que grita, cantamos la refalosa y tin tin, sin violín.
En realidad, como aquel asunto olía un poco a sodomía, yo no debía meterme en él demasiado; sin embargo, puesto que se trataba de un antiguo cliente de la Fournier, un hombre verdaderamente adicto desde siempre a nuestra casa y que por su posición podía prestarnos algún servicio, no hice remilgos, y tras disfrazar lindamente a un muchacho de dieciocho años que a veces nos hacía recados y que tenía un rostro muy agraciado, se lo presenté armado con un manojo de mimbres.
Y Colás no tuvo más remedio que poner los pies en polvorosa. Nunca le habían zurrado tan lindamente. «¡Ahora es la mía!», dijo al llegar a casa.
Sobre la mesa se veían numerosos artículos de contrabando y armas prohibidas, secuestradas a los chiquillos: manzanas a medio morder, hondas, trompos, jaulas para moscas, y toda una colección de gallos de pelea, lindamente cortados en papel.
Siguiendo la rilasión salió mi flete escarsiando, y yo una copla cantando de la guerra al pericón; la pierna en esa ocasión lindamente me gustaba, y hasta el saino relinchaba de contento, créamelo; por eso colijo yo que el batuque le agradaba.
Hacía mucho tiempo que se entretenía en bordar pares de corazones, atravesados por puntiagudas flechas, con verdaderos lazos amorosos, todo ello muy lindamente trabajado en seda azul; era evidente que empezaba a languidecer, por faltarle alguna ocupación más interesante que criar girasoles o preparar salsifíes en conserva.
el alcalde mandó que al otro día ante su señoría los dos se presentasen en la audiencia, donde recibirían su sentencia; y, después de cenar, de sobremesa refirió a la alcaldesa la queja que, pendiente ante su tribunal, al día siguiente debía sentenciarse, con que pensaba lindamente holgarse.