limosnero

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También se encuentra en: Sinónimos.

limosnero, a

1. adj. Se aplica a la persona que suele dar limosna. caritativo
2. adj./ s. Se refiere a la persona que pide limosna por necesidad. mendigo
3. s. RELIGIÓN Persona encargada de recoger y distribuir limosnas en las iglesias.

limosnero, -ra

 
adj. Caritativo, afecto a dar limosna; que la da con frecuencia.
m. f. Encargado de recoger y distribuir limosnas.
Sinónimos

limosnero

, limosnera
adjetivo

limosnero:

pobrevagabundo, dadivoso, vagamundo, pordiosero, mendigo, indigente, menesteroso, caritativo, pedigüeño,
Traducciones

limosnero

beggar, charitable

limosnero

elemosiniere

limosnero

aumônier

limosnero

aalmoezenier

limosnero

almoner

limosnero

almoner

limosnero

almoner

limosnero

/a
A. ADJ (= caritativo) → charitable
B. SM/F
1. (Hist) → almoner
2. (LAm) (= mendigo) → beggar
Ejemplos ?
Era hombre de mucho secreto, y muy querido de todos sus feligreses por lo servicial y lo parejo; lo mismo era con los señores acaudalados que con los probrecitos limosneros.
No había en el pueblo quién no conociera a Peralta por sus muchas caridades: él lavaba los llaguientos; él asistía a los enfermos; él enterraba a los muertos; se quitaba el pan de la boca y los trapitos del cuerpo para dárselos a los pobres; y por eso era que estaba en la pura inopia; y a la hermana se la llevaba el diablo con todos los limosneros y leprosos que Peralta mantenía en la casa.
La misma imagen, la misma, así como la imagen africana era negativa, esa apariencia de limosneros dispuestos a aceptar componendas, temerosos, nosotros también aramos así.
Más haraposos que limosneros, de cerca parecían leprosos; los ojos despestañados, los párpados encendidos, requemados por el salitre de las calicheras.
Eran muy limosneros; todos los días oían misa; no había novena a que no asistiesen; costeaban todos los años una a Magdalena la pecadora arrepentida; sus visitas eran únicamente a conventos de monjas y establecimientos de beneficencia, y por supuesto, ni por soñación faltaban a la mutua fidelidad conyugal.
¡Será por tanto que te lo agradecen; será por tanto que ti han dao! ¡Ai te veo siempre más hilachento y más infeliz que los limosneros que socorrés!
Uno de los principales derechos que pertenecían al limosnero mayor era aquella extensa jurisdicción que habían conservado los reyes sobre los limosneros, pasioneros de los hospitales etc., por la que tenían el derecho de nombrar y proveer todos estos empleos; sin embargo de que había algunos hospitales exentos de su jurisdicción.
Era un prelado ordinariamente revestido de la púrpura romana, que parecía representar a aquel antiguo procapellán o canciller que tenía tantos derechos y poderes en la corte de los reyes. El Padre Lelong, en su Biblioteca histórica indica las historias de los limosneros mayores.
Tenían funciones de limosneros en los hospitales militares, ayudaban al clero de las parroquias en la predicación y vivían de subvenciones que ellos acordaban con las ciudades, los capítulos y los conventos, y las limosnas de los particulares.
Los Beauharnais vivían en un vecindario que una vez fue de lujo pero que había empobrecido, no muy lejos de los mercados cubiertos de París y de la entrada a la Corte de los Milagros, un sitio preferido por los limosneros y ladrones, lugar hecho famoso por el «Jorobado de Notre Dame» en Nuestra Señora de París escrito por Victor Hugo 50 años después, en 1831.
La situación de pobreza y abandono moral que estos padecían le preocupaban; es así que con la ayuda de varios ricos de la ciudad - entre ellos el virrey Conde de Chinchón, que en propia mano le entregaba cada mes no menos de cien pesos - fundó el Asilo y Escuela de Santa Cruz para reunir a todos los vagos, huérfanos y limosneros y ayudarles a salir de su penosa situación.
Por último, indicar que este monumento, como suele ser normal en la mayoría de los petos de ánimas, tiene ante el edículo una repisa para ofrendas, donde hay alojados dos limosneros, uno de ellos, ya desaparecido.