lidio

(redireccionado de lidias)

lidio, -dia

 
adj.-s. De Lidia.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Cuenta Heródoto que las leyes lidias con las que gobernó Creso fueron muy parecidas a las de los griegos, pero señala una excepción consistente en la prostitución voluntaria de las mujeres lidias como forma de obtener la dote antes de contraer matrimonio, lo que constituiría una peculiaridad de las costrumbres lidias y de las leyes que las regulan.
El monte Bermio, de 1.082 m de altitud, que posee nieves perpetuas, se alza en las cercanías de Egas y de norte a sur llega hasta la margen izquierda del Haliacmón. Según Heródoto, la confluencia de los ríos Lidias y Haliacmón servía de frontera entre Macedónide y Botiea.
Importante urbe macedonia situada al oeste del río Axio, el actual Vardar, entre éste y el Lidias, Sobre que el río Lidias manaba del lago Ludiaco —el cual se encontraba delante de Pela—, y sobre que en esta ciudad se crio Filipo II, cf.
En los relieves de la Apadana de Persépolis se aprecian las representaciones de las delegaciones medas, armenias y lidias que llevan en sus manos recipientes entre los que hay ánforas y jarras con los cuerpos acanalados o lisos.
Habiendo llegado a la Corte de Madrid en el momento en que el rey Felipe IV había ofrecido la gobernación del Capitanía General de Chile a cinco importantes personalidades que la rechazaron, él aceptó y se le despachó el título correspondiente el 4 de febrero de 1663. Meneses era un diestro jinete y maestro en las lidias de toros.
para llevar la guerra contra la ciudad de Melia, en cuyo territorio se encontraba el Panjonio; después fue transformada en confederación formal para luchar contra las agresiones lidias.
Y nosotros, en los días festivos y sagrados, entre los dones joviales de Baco, después de invocar debidamente a los dioses en compañía de nuestros hijos y esposas, mezclaremos los cánticos con las flautas lidias, y celebraremos, según costumbre de los antepasados, a los caudillos gloriosos, a Troya y Anquises, y a la progenie de la radiante Venus.
No ella por su lugar ni por el origen de su familia ilustre, sino por su arte fue; el padre suyo, el colofonio Idmón, con focaico múrice teñía las bebedoras lanas; había muerto su madre, pero también ella de la plebe, a su marido 10 igual, había sido; aun así ella por las lidias ciudades se había buscado con su ejercicio un nombre memorable, aunque surgida de una casa pequeña, y en la pequeña habitaba Hipepa.
En el programa entraban tres tardes de toros en la plaza Mayor; pues no se efectuaban en el circo de Acho las lidias que tenían por objeto festejar al monarca o a su representante.
Hubo suntuosos túmulos para sepultar en ellos á los gallos que más se distinguieron en la lucha. De Roma pasaron las lidias á los demás pueblos de Europa.
En las fiestas reales, las lidias se hacían con el ceremonial siguiente: Por la mañana tenía lugar lo que se llamaba encierro del ga- nado, y soltaban á la plaza dos ó tres toretes, con las astas recortadas.
Perdona, sombra sangrienta del mísero Atabaliba; perdonad, airados manes de tantas inultas víctimas; si a mi venganza renuncio, si mi soberbia se humilla, si del injusto contrario estrecho la mano altiva, no es porque tema los riesgos de las sanguinosas lidias, que poco en vuestro holocausto juzgara perder mil vidas: mas, si conocido hubierais la beldad que me esclaviza, disculparais mi flaqueza y mi amor comprenderíais.