Ejemplos ?
En sus Fastos, Ovidio proporciona una vívida descripción del jolgorio y la licenciosidad de su fiesta al aire libre, donde las tiendas se armaban o se construían cenadores con ramas, en los que los muchachos yacían junto a las muchachas, y la gente pedía que Anna les otorgase muchos años más para que pudieran beber copas de vino en la fiesta.
Muchos lectores contemporáneos quedaron sorprendidos por las escenas más gráficas, percibiendo licenciosidad en ellas, y por algunos comportamientos bastante discutibles de los personajes; fácilmente podía considerarse a Pamela, por ejemplo, como una intrigante joven intentando ascender socialmente mediante el matrimonio con un joven noble.
En carácter de hija de aquél, era la dama bélica; como descendiente de éste, el exponente del amor, la licenciosidad y la intemperancia y la violencia caprichosa hasta el extremo.
2, 1552) El tema de la licenciosidad de los ormusíes es fuerte en la descripción que hace Henry James Coleridge de Ormuz en su vida del misionero san Francisco Javier que visitó Ormuz en su viaje a Japón: Después de que los portugueses hicieran varios intentos de asumir el control de Basora, el gobernante safávida Abás de Persia conquistó el reino con la ayuda de los ingleses.
La ciudad fue también conocida por su licenciosidad según los relatos de los visitantes portugueses; Duarte Barbosa, uno de los primeros portugueses que viajaron a Ormuz a finales del siglo XV, encontró: Como consecuencia de la expansión portuguesa hacia la India, en septiembre de 1507 el portugués Alfonso de Albuquerque desembarcó en la isla.
La licenciosidad alusiva de las obras resulta insuperable en De tribus puellis, donde se diseminan fantasías sexuales que revisten un interés que desborda el ámbito literario para pasar al de la patología clínica.
Du Cange que se llamaba en Francia esta fiesta, la fiesta de los subdiáconos y no porque allí no hubiese otros que la ejecutasen sino ellos, sino por alusión a la licenciosidad de los diáconos, que se abandonaban a semejantes iniquidades, como quien dijera la fiesta de los diáconos locos y borrachos.