Ejemplos ?
Por lo que no tienen los hombres disculpa es por el hablar licenciosamente de ellas, pues les basta su delito, sin que ellos se le saquen a plaza y lo peor es que se descuidan y las llevan a todas por un camino, sin mirar cuánto se desdoran a sí mismos, pues hallaremos pocos que no tengan mujer o parienta o conocida a quien guardar decoro.
San Ignacio, el patriarca de Constantinopla, negó públicamente la sagrada comunión a un tío del emperador bizantino Miguel III el Borracho, porque vivía licenciosamente con su propia nuera.