Ejemplos ?
Insisto, mi propuesta de celebrar este pacto es independiente de mi admiración y agradecimiento por el Señor Presidente. Es una recomendación elemental, yo diría de libro de texto, de estrategia política.
Se continuó el perfeccionamiento y distribución del libro de texto gratuito, que garantiza la unidad y el carácter obligatorio de la educación primaria.
Sólo hay un problema, no invencible, con los instrumentos tradicionales que la escuela utiliza: libro de texto único, copia y dictado, no será posible ningún avance, pues las prácticas sociales del lenguaje, exigen una apertura total a todas las posibilidades de investigación que desembocan en el reflexivo manejo de los medios de información; la escuela tendría que salir de su retícula para navegar los vericuetos sorprendentes de la gran red de la cultura humana.
PROTESTA Ya no quieren los héroes tener nombres de calles: ¡Que se las dejen a los demócratas de la globaldea! Claman desde los infiernos de un libro de texto.
Aunque el libro de texto, durante mucho tiempo se ha sacralizado como un esfuerzo altruista para educar a las nuevas generaciones y muchos de sus autores, en sus preámbulos han afirmado que sus más profundos deseos son contribuir a la formación de niños y jóvenes, siempre ha existido algo que rebasa a tales declaraciones: la posible gran venta y una salida de escape a los ralos sueldos de los maestros que de esta manera ven en ellos, un modo honesto de mejorar sus entradas económicas.
Vista en conjunto la acción desarrollada en estos seis años, lo que satisface más es descubrir en los campesinos un nuevo espíritu de responsabilidad y de cooperación que se les ha infundido; ellos son los primeros en concurrir al esfuerzo nacional convocado en favor del agro, los primeros en aportar dinero y trabajo personal en obras de beneficio para su comunidad, los primeros en defender el libro de texto gratuito y ser fiscales en casos de prevaricación.
La concepción de un libro de texto en sentido tradicional choca totalmente con la flexibilidad y libertad que exigen los actuales enfoques psicopedagógicos, comunicativos, funcionales socioculturales y creativos donde el peso a los estudios formalistas de la lengua y los datos literarios, aunque tienen importancia, no son el centro del desarrollo didáctico, sino el impulso para perfeccionar las competencias comunicativas del alumnado.
Un libro de texto a pesar de ser un mero auxiliar en la resolución de temas programáticos que generalmente se memorizan y cumplida la calificación pocas veces se vuelven a utilizar, ha tenido un valor escolar exagerado y en ocasiones se ha mitificado como lo único con lo cual cuentan los alumnos para estudiar en determinadas regiones.
Sin embargo, a pesar de esto, la escuela a la que estamos acostumbrados y llevados como estudiantes, lleva un retraso de más de cien años, no sólo en México, sino en toda Hispanoamérica y en otras regiones, exceptuando los modelos fantoches exhibidos en vitrinas luminosas de propagandas que más contrastan sus auténticas realidades, con su verbalismo torpe y sin pasión, con el uso exclusivo de un libro de texto...
Hasta en los rincones más insólitos, hoy vemos un celular o un discman. ¿Cómo entonces creer que un libro de texto único puede solucionar los problemas del analfabetismo marconiano?
Ninguno de los títulos mencionados puede considerarse estrictamente un libro de texto, sino libros que impulsaban socialmente a los estudiantes a ser los constructores de sus aprendizajes y les ofrecían estrategias de aprendizaje y de comunicación.
Se profundizará en la interrelación curricular de los ámbitos nacional y regional, preservando y actualizando el libro de texto gratuito y ratificando la libertad de educación.