libre albedrío

Traducciones

libre albedrío

free will

libre albedrío

libre arbitre

libre albedrío

Willensfreiheit

libre albedrío

libero arbitrio
Ejemplos ?
Artículo 32 Las funciones arbitrales pueden ser conferidas a un árbitro único o a varios árbitros designados por las Partes a su libre albedrío o elegidos por ellas entre los Miembros de la Corte Permanente de Arbitraje establecida por la presente Convención.
La gratitud hace de una suposición falsa, origen también de la inicua justicia autoritaria: la suposición del libre albedrío en los individuos.
A continuación pinté, otro cuadro: Vida, muerte y transfiguración, en el que al giro de la espiral del tiempo y con motivos manuales describo mi vida política en la Presidencia, partiendo de la Protesta, hasta la entrega del poder, cuando mi huella en la historia se desgarra por la maledicencia y, por el linchamiento, se me da muerte política, de la que, por el libre albedrío de mi voluntad, me transfiguro al reafirmar mis intereses vitales.
Para castigar al delincuente no se pusieron de acuerdo sobre si éste tenía o no libre albedrío, como para estornudar no reflexiona uno sobre el daño que puede hacerle el pequeño obstáculo en la garganta que le obliga al estornudo.
Puesto que un duelo entre nosotros es imposible, resolvámonos a encomendar nuestra suerte en sus manos. Vamos en su busca: que ella decida con libre albedrío cuál ha de ser el dichoso, cuál el infeliz.
Cuando a las manos vengo con el muchacho ciego, haciendo rostro embisto, venzo, triunfo y resisto la flecha, el arco, la pozoña, el fuego, y con libre albedrío lloro el ajeno mal y canto el mío Cuando la aurora baña con helado rocío de aljófar celestial el monte y prado, salgo de mi cabaña, riberas de este río, a dar el nuevo pasto a mi ganado, y cuando el sol dorado muestra sus fuerzas graves, al sueño el pecho inclino debaxo un sauce o pino, oyendo el son de las parleras aves o ya gozando el aura donde el perdido aliento se restaura.
Convencido el Saturnino de que estaba habitado nuestro mundo, se imaginó luego que solo por ballenas lo estaba; y como era gran discurridor, quiso adivinar de donde venia el movimiento á un átomo tan ruin, y si tenia ideas, voluntad y libre albedrío.
Pero así como la posibilidad de errar y el error de hecho es un defecto que arguye un entendimiento imperfecto, así tambien adherirse a un bien engañoso y fingido, aun siendo indicio de libre albedrío, como la enfermedad es señal de la vida, constituye, sin embargo, un defecto de la libertad.
Si bien se mira y se contempla en las páginas de la Historia cuanto el hombre puede y alcanza, más que por su organización física, la más perfecta de todos los seres, por la fuerza oculta del soplo de vida, del alma inmaterial e imperecedera que le infundió el Omnipotente, y se estudia y se comprende la lucha eterna en que su frágil barro y su alma inmortal están con sus pasiones brutales y con los extravíos de su inteligencia, también en las páginas de la Historia se contempla, se estudia, se comprende cómo la mano invisible de la Providencia encamina al género humano, en sus distintas razas y en todas las regiones del globo, por la misma senda, y dejándolo caminar por ella libremente, y según los impulsos del libre albedrío...
A esta misma naturaleza intelectual la dio libre albedrío, de manera que si quisiese dejar a Dios, que es su bienaventuranza, le sucediese la miseria.
Por este motivo, para que no se sigan estas consecuencias tan temerarias, funestas y perniciosas a las cosas humanas, no consiente que haya presciencia de los futuros, reduciendo Cicerón, y poniendo a un hombre Pío y temeroso de Dios en la estrechez de elegir una de dos vías: o que hay alguna acción dependiente de nuestra voluntad, o que hay presciencia de lo venidero; pues le parece que ambas posiciones no pueden ser ciertas, sino que si se concede la una se debe negar la otra; que si escogemos la presciencia de los futuros, quitamos el libre albedrío de la voluntad, y si elegimos éste, quitamos la presciencia del porvenir.
El, pues, como varón tan docto y científico, atendiendo mucho y con mucha discreción y pericia a todo lo que toca a la vida humana, entre estos dos extremos escogió por más adecuado el libre albedrío de la voluntad, y para confirmarle y establecerle con solidez niega la presciencia de los futuros; y así, queriendo hacer a los hombres Iibres, los hace sacrílegos; pero un corazón piadoso y temeroso de Dios hace elección de lo uno y de lo otro.