liberto

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Búsquedas relacionadas con libertos: libertó

liberto, a

(Del lat. libertus.)
s. HISTORIA Esclavo a quien se había dado la libertad.

liberto, -ta

 
m. f. Esclavo a quien se ha dado libertad.
Sinónimos

liberto

, liberta
adjetivo

liberto:

francohorro, manumiso,
Traducciones

liberto

liberto

liberto

Freedman

liberto

Freedman

liberto

Freedman

liberto

弗里德曼

liberto

Freedman

liberto

Freedman

liberto

פרידמן

liberto

Freedman

liberto

/a
A. ADJ [esclavo] → freed, liberated
B. SM/Ffreedman/freedwoman
Ejemplos ?
Franca y posible, la revolución tiene hoy la fuerza de todos los hombres previsores, del señorío útil y de la masa cultivada, de generales y abogados, de tabaqueros y guajiros, de médicos y comerciantes, de amos y de libertos.
Se levantaron unos de la sinagoga llamada de los Libertos, cirenenses y alejandrinos, y otros de Cilicia y Asia, y se pusieron a disputar con Esteban; 10.
Supongo que en Lima no tolerarán los ricos la democracia; ni los esclavos y pardos libertos la aristocracia: los primeros preferirán la tiranía de uno solo, por no padecer las persecuciones tumultuarias y por establecer un orden siquiera pacífico.
¿Cuál es este gran poder suyo? Otro tanto suelen poder los libertos. A mí las dulces Musas, como dice Virgilio, apartado de inquietudes y cuidados, y de la necesidad de obrar algo cada día contra mi intención, llévenme a aquellos sagrados recintos y a aquellas fuentes donde no sufra más, lleno siempre de miedo al desatinado y resbaladizo foro y una pálida fama; llévenme donde no me despierte el rumor de los que vengan a saludarme o del anheloso liberto; ni, incierto de lo porvenir, escriba un testamento en lugar de una hipoteca; ni posea más que lo que pueda dejar a quien yo quiera cuando llegue mi hora fatal y el fin de mi vida, y me pongan sobre el túmulo, no triste y espantoso, sino alegre y coronado; ni nadie por mi memoria consulte ni pida.
Después que en 1650 se erigió, con gasto de ochenta mil pesos, la pila monumental, que aún perdura, en la Plaza Mayor, se asociaron quince o veinte negros libertos, organizando gremio para proveer de agua a los ve­ cinos, asignando el precio de medio real de plata por cada viaje.
Pero no pudiendo a su vez oponerse el gobierno provisional al uso del derecho que por nuestras leyes tienen y quieren ejercer numerosos poseedores de esclavos, de emancipar a éstos, desde luego; y concurriendo por otra parte, con la conciencia de utilizar por ahora en servicio de la patria común a esos libertos, la necesidad de acudir a conjurar los males que a ellos y al país podrían resultar de la falta de empleo inmediato, urge la adopción de disposiciones provisionales que sirvan de regla a los jefes militares que operan en los diversos distritos de este departamento para resolver los casos que vienen presentándose en la materia.
Que allí pueden más que los libres y más que los nobles. En todas las demás, la desigualdad de los libertos sirve para conocer los que son libres.
Sin duda, para demostrar a Lavalleja también que “quien manda más, sabe más y siempre tiene razón”, exoneró de su cargo de comandante de los “Libertos Orientales” a quien había sido su creador y que manteníase fiel al Jefe Oriental, el coronel Felipe Duarte y puso al frente de esa unidad a Pablo Zufriategui.
Hablan de emancipación, de libertad inteligente, y no tienen una idea que les sea propia; hablan de originalidad, y no son sino trompetas serviles de los nuevos escritores franceses; arrojan corriendo sus propias creencias, en el momento que ven otras contrarias en los nuevos escritores: libres del pasado, esclavos del presente, libertos de Aristóteles, siervos de Lerminier: se ríen de el Maestro lo dijo, de la edad media, mientras que no avanzan un juicio, sin tener un nombre a mano, cobardes que en vez de armas buscan escudos: insolentes como los niños y las mujeres cuando un poder extraño protege su impotencia.
Añadían que en doce años más, esto es, en 1845, los libertos principiarían á emanciparse si se accedía á la pretensión de los liberales, que era declarar en todo su vigor y fuerza los decretos de San Martín; y que entonces, con la muerte de la agricultura, vendría gran ruina para la nación.
Los libertos de la antigua Roma ascendieron a lugares de importancia y poder tan a menudo como los nacidos proletarios de Europa o América salieron de su condición." No pensé en nada para replicar en ese momento, y el doctor, teniendo compasión de mi, prosiguió: "Es un viejo ejemplo de los diferentes puntos de vista entre su siglo y el nuestro, el que precisamente este argumento que expone sobre la posibilidad de que el asalariado ascendiese, aunque esa posibilidad tendía a cero en su época, a nosotros nos parece la característica más auténticamente diabólica de todo el sistema.
Por tanto, declaro lo siguiente: — -Todos los hijos de esclavos que hayan nacido y nacieren en el territorio del Perú, desde el 28 de Julio del presente año, serán libres, y gozarán de los mismos derechos que el resto de los ciudadanos.» Complementario de este magnánimo decreto dictó el Protector San Martín, con fecha 24 de Noviembre, otro por el que concedía á los antiguos amos el patronato ó tutela, hasta la edad de veinticuatro años los varones y de veinte las mujeres, obligando á los patrones, en cambio del servicio que los libertos les prestaran, á enseñarlos á leer y escribir, y hacerlos aprender algún oficio ó industria.