libertino

(redireccionado de libertinos)
También se encuentra en: Sinónimos.

libertino, a

1. adj./ s. Que se comporta con libertinaje o lo implica le tacharon de libertino por frecuentar playas nudistas. crápula, depravado
2. s. HISTORIA Hijo de liberto o el mismo liberto.

libertino, -na

 
adj-s. Entregado al libertinaje.
Incrédulo, ateo.

libertino, -na

(liβeɾ'tino, -na)
abreviación
1. que se maneja ante la vida con una libertad desmedida un hombre libertino
2. que es desmedido en cuanto a los placeres sexuales relatos libertinos
Traducciones

libertino

Lüstling

libertino

bambocheur

libertino

/a
A. ADJ
1. (= inmoral) → loose-living, profligate (frm)
2. (Rel, Hist) → freethinking
B. SM/F
1. (= juerguista) → libertine
2. (Rel, Hist) → freethinker
Ejemplos ?
Los libertinos, los incrédulos, es decir, los unitarios, empezaron a amedrentarse al ver tanta cara compungida, oír tanta batahola de imprecaciones.
No diferían ni en las palabras, ni en las ideas; el aire, una mirada; algún gesto, el tono, servían a sus palabras como comentarios libertinos, lascivos, melancólicos o burlones.
Una lectura semiótica interpretará sin duda todo esto como amarillismos incólumes que cotidianamente se precian, se aprecian o se desprecian en los libertinos medios de difusión masiva de la incomunicación y la desinformación.
Fuese lo que fuese, Bujía no aportó más por el tenducho, y ahora se le achacaban libertinos propósitos respecto de una zapatera, muy guapa, rubia como unas candelas y legítima esposa de un esposo joven y buen mozo, por añadidura.
Con que si en otras no hay abuso, ¿por qué lo habría en ésta? ¿Es posible que los hombres que allí asisten a tratar del bien común, se habían de trocar en un instante en libertinos?
Porque labios libertinos o venales le habían murmurado frases semejantes, no creía sino débilmente en el candor de las mismas; había que rebajar, pensaba él, los discursos exagerados que ocultan afectos mediocres; como si la plenitud del alma no se desbordara a veces por las metáforas más vacías, puesto que nadie puede jamás dar la exacta medida de sus necesidades, ni de sus conceptos, ni de sus dolores, y la palabra humana es como un caldero cascado en el que tocamos melodías para hacer bailar a los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas.
Nuestros cuatro libertinos, medio borrachos, pero decididos sin embargo a observar sus leyes, se contentaron con besos y caricias, pero que sus cabezas libertinas supieron sazonar con todos los refinamientos del desenfreno y la lubricidad.
95. Están cuatro libertinos reunidos; juzgan a una prostituta y la condenan formalmente. La sentencia es de cien bastonazos aplicados, de veinticinco en veinticinco, por cada uno de los amigos y distribuidos en la primera tanda desde los hombros hasta los riñones, en la segunda desde los riñones hasta las pantorrillas, en la tercera desde el cuello hasta el ombligo, comprendidos los senos, y en la cuarta desde el bajo vientre hasta los pies.
La segunda cena estaba consagrada a las muchachas de buen tono que, obligadas a renunciar a su orgulloso lujo y a la insolencia ordinaria de su comportamiento, eran obligadas debido a las sumas recibidas, a entregarse a los caprichos más irregulares, y hasta a los ultrajes, de los libertinos.
Disponíase a hacer que se le incluyera en los castigos para el sábado próximo, cuando esta hermosa muchacha declaró que estaba embarazada; y debía estarlo de su marido, ya que Curval sólo había tenido trato carnal con ella desde hacía cuatro días. Esta noticia divirtió mucho a nuestros libertinos, por las voluptuosidades clandestinas que vieron les proporcionaría.
Pasaron al salón, y fue mientras esperaban la hora del almuerzo, cuando nuestros cuatro libertinos, encerrados solos con la encantadora pareja, los hicieron desnudarse y los obligaron a cometer juntos todo lo que su edad les permitió respecto a las ceremonias matrimoniales, excepto la introducción del miembro viril en la vagina de la muchachita, la cual hubiera podido efectuarse porque el muchacho tenía una erección muy intensa, y que no se permitió tal cosa para que nada marchitara una flor destinada a otros usos.
Aquella noche es expuesta Mimí al furor de los libertinos; primero es azotada por los cuatro, luego cada uno le arranca un diente, le cortan cuatro dedos (uno cada uno), le queman los muslos por delante y por atrás en cuatro lugares, el duque le machaca una teta hasta dejarla toda magullada mientras penetra en el trasero de Gitón.