lene


También se encuentra en: Sinónimos.

lene

(Del lat. lenis.)
1. adj. Que es suave o blando al tacto.
2. Que es agradable o dulce.
3. Que es leve o ligero.

lene

 
adj. Suave o blando.
Dulce, agradable.
Leve, ligero.
Ejemplos ?
Pero cuando saciado de matanza de fieras mi derecha se había, regresaba yo al frío y las sombras, y, la que de los helados valles salía, aura. 810 Esa aura buscaba lene en medio yo del calor, esa aura ansiaba, descanso era ella para la fatiga.
Ella cuando cinco ha completado los siglos de la vida suya, 395 de una encina en las ramas y en la copa, trémula, de una palmera, con las uñas y con su puro rostro un nido para sí se construye, en el cual, una vez que con casias y del nardo lene con las aristas y con quebrados cínamos lo ha cimentado junto con rubia mirra, a sí mismo encima se impone, y finaliza entre aromas su edad.
En cuanto llega a la ribera lene deja que de una rama el yelmo penda; y busca en dónde más la hierba nazca para amarrar la yegua y que allí pazca.
En seguida, como de la cortada corteza de una pícea las gotas, o como tenaz de la grávida tierra mana el betún, 660 y como al adviento del favonio, que sopla lene, con el sol se ablanda de nuevo la onda que el frío detuvo, así de sus lágrimas consumida la Febeia Biblis se torna en manantial, el cual ahora todavía en los valles aquellos el nombre tiene de su dueña, y bajo una negra encina mana.
Leño sin punta llegó. La ira del fiero se excitó y no que el rayo más lene ardió. 355 Riela de sus ojos, espira también por su pecho llama y como vuela la mole disparada por el tensado nervio cuando busca o las murallas o llenas de soldado las torres, contra los jóvenes con su certera así embestida el hiriente cerdo váse y a Hipalmo y Pelagón que los diestros flancos 360 guadaban postra: sus compañeros arrebataron a los caídos.
Espeso de cañas trémulas allí a levantarse un bosque 190 comenzó y, tan pronto maduró al año pleno, traicionó a su agricultor, pues movido por el austro lene las sepultadas palabras refiere y del señor arguye las orejas.
820 Y, cumplido el encargo, desierto deja, fecundo, ese orbe y a sus casas indigentes, sus acostumbradas cuevas, regresa. Lene todavía el Sueño con sus plácidas alas a Erisicton acariciaba.
Se reúnen allá las paisanas corrientes primero, ignorando si congratulen o consuelen al padre: rico en álamos el Esperquío y el irrequieto Enipeo y el Apídano anciano y el lene Anfriso y el Eante, 580 y pronto los caudales otros que, por donde los llevó su ímpetu a ellos, hacia el mar abajan, cansadas de su errar, sus ondas.
Enrojecieron sus mejillas y en todo se recandeció su rostro y como suele con los vientos alimentos cobrar y, la que pequeña bajo el acumulado rescoldo se escondía, la brasa, 80 crecer, y hasta sus viejas fuerzas, agitada, resurgir, así ya lene su amor, ya cual languidecer creerías, cuando vio al joven, con la hermosura de él presente, se enardeció y, por acaso, de lo acostumbrado más hermoso de Esón el hijo en aquella luz estaba: podrías perdonar a la enamorada.
¿Por qué, Prónuba Juno, por qué, Himeneo, venís a estos sacrificios, en los que quien nos lleve falta, donde somos novias ambas?” Calló tras esto su voz. Y no más lene la otra virgen se abrasa, y que rápido llegues, Himeneo, suplica.
Era la hora en que la Aurora lene había esparcido al sol su cabellera, medio luciente ya y aún medio umbroso, no sin mohína de Titón celoso.
En este punto Maller estuvo de acuerdo que en el vacío los requerimientos de energía podrían ser poco prácticos, pero notó que la energía requerida desciende a medida que la velocidad e la luz baja, así que arguyó que si la luz es desacelerada significativamente al pasarla a través de un medio de transmisión (como en los experimentos de Lene Hau donde la luz fue pasada a través de un superfluido y ralentizada hasta cerca de 17 metros por segundo) la energía necesitada podría ser obtenida.