lectoescritura

lectoescritura

s. f. ENSEÑANZA Proceso de aprendizaje en el que simultáneamente se trabaja la capacidad de leer y escribir.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

lectoescritura

SFreading and writing
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Estos dos extremos citados en la enseñanza de la lectoescritura me han llevado a confirmar que la confusión en las prácticas escolares para guiar el proceso de alfabetización en primero de primaria se ha producido porque maestras y maestros han seguido atenidos a los siguientes rubros: a) La falsa simplicidad: creer que la letra es lo más sencillo.
Mas no se crea que será todo esto por arte de magia, ya que la participación de adultos mediadores, el magisterio por excelencia, influirá en ese camino que los niños siguen en su aprendizaje de los sistemas de lectoescritura.
Hoy, algo insólito para el siglo XXI, ante los ojos de muchos maestros y maestras, incrédulos como aquel viejo funcionario, suelen aparecer las prácticas sociales de la lectoescritura (método global de seguimiento psicogenético desde actividades rectoras socioculturales) como algo tan disperso que en ocasiones se torna inasible y de difícil control.
La presencia de didácticas para la lectoescritura descontextualizas han conducido a que los educandos presenten, aún en la secundaria; incluso en bachillerato: 1.
El aprendizaje de la lectoescritura es un proceso activo en el que los tanteos son sistematizadamente dirigidos de acuerdo con esquemas que la mente infantil posee, a través de una serie de operaciones “externas” que ponen en ejecución estrategias creativas para que se integren en las estructuras mentales del niño.
La didáctica de la lectoescritura hoy presenta una sola dirección: la científica; esto es, la apoyada en los descubrimientos sobre los procesos de la inteligencia en el niño.
La evolución que ha efectuado la didáctica de la lectoescritura, no sólo tiene los fundamentos “piagetianos”, sino también, “en sombra” o subyacentes, los procedimientos que la lingüística y la semiótica ha descubierto para vertebrar un conducción didáctica que guíe el aprendizaje y coloque al alumnado en contacto con lo real natural, social y cultural, cual se suele afirmar en el punto de vista sociosemiótico de Lev Vygotski, y facilite así las posibilidades de efectuar las operaciones concretas e interiorización de las mismas por medio de prácticas socioculturales que el niño enfrenta en su comunidad.
Sin embargo, una de las causas que ha contribuido al fracaso de la metodología para la enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura es fundamentalmente así, la escasa ejecución de las numerosas funciones o habilidades que forman la sensopercepción tanto visual como auditiva de los educandos.
A continuación, y por las dimensiones desproporcionadas que este libro podría alcanzar, he tenido que reducirlo y recortarlo y sólo paso a mencionar algunos títulos que considero muestras de la evolución de los libros editados en México para la enseñanza de la lectoescritura antes de la aparición de los libros de texto gratuitos que rompieron la inspiración de muchos maestros y maestras mexicanas en la producción de libros de texto.
De memoria y ya: La cartilla de San Miguel Aunque este primer mini texto escolar, se encuentra constituido por unas cuantas páginas, casi un folleto, se pierde en las tradiciones del aprendizaje popular de la lectoescritura, su mención resulta interesante porque sin duda fue la base por más de cuatro siglos, de quienes aprendían a leer.
Palabras y frases normales, se ve que intenta hacer una síntesis de todo lo que en cuestión de métodos para la enseñanza de la lectoescritura, se había hecho.
Después de ello las casas editoras sólo se dedicaron durante un tiempo a publicar tímidamente alguno que otro libro para el aprendizaje de la lectoescritura, hasta que se fue notando el fracaso de la metodologías impuestas oficialmente y renació una élite de libros que arrasando el mercado, han completado lo que los niños y niñas no han aprendido de modo total en una escuela vapuleada por los pedagogos de gabinete y escritorio: Mi libro mágico de Carmen Espinosa Elenes de Álvares y Mis primeras letras de Carmen G.