lebrel

(redireccionado de lebrela)

lebrel, a

(Del cat. llebrer.)
adj./ s. m. CAZA, ZOOLOGÍA Se aplica a los perros de talla alta, aspecto esbelto, hocico recio y puntiagudo, pecho estrecho y profundo y orejas caídas, que poseen grandes cualidades para la caza.

lebrel, -la

 
adj.-m. zool. Díc. de la raza de perros de talla alta y delgada, con el labio superior y las orejas caidas, y que se usa para cazar.
Traducciones

lebrel

SMgreyhound
Ejemplos ?
Bakmull Chippiparai Hortaya borzaya (también llamado "Chortaj") Kaikadi Kangaroo dog Kanni (Paalakanni) Longdog Longhaired Whippet Lurcher Mudhol houng (Pashmi) Rajapalayam Lebrel de Rampur Silken windhound Taigan Tazi y Lebrel Tazi Vanjari Hound (Karwani) (Shandong xiquan) Lebrela de Términos Longdog y Lurcher Carrera de galgos Roberts T, McGreevy P, Valenzuela M (2010) "Human Induced Rotation and Reorganization of the Brain of Domestic Dogs".
Andrés de Tapia da cuenta del rescate de la lebrela, pero no entra en si su abandono se produjo en la expedición de Hernández o en la de Grijalva.
Arrazola sigue la historia de Gómara, pero la lebrela ya no vuelve «cargada de liebres y conejos», sino... ¡con un venado en las fauces en cada viaje!
Miralles nos recuerda que, si la lebrela fue perdida por Hernández, entonces Bernal se equivoca también en el itinerario de ese primer viaje: los navíos de Hernández no se habrían dirigido a La Florida tras la desastrosa batalla de Champotón, como cuenta Bernal, sino que habrían pasado por Términos, algo más al norte, y la lebrela sería la prueba.
En este artículo se describe algo de lo que sabemos o podemos razonablemente inferir sobre la lebrela de Términos y su aventura, las fuentes en las que se soporta y alguna referencia a la lebrela en la literatura.
El capellán ignora a la lebrela, aunque bien que se acuerda de la caza: Además, el propio Hernán Cortés, al dar cuenta del rescate de la lebrela, informa de su origen: P.
La visión taumatúrgica del suceso, que ignora la inteligencia y nobleza de la perra, atribuyendo en cambio su comportamiento a la intervención divina, insinuando además a Cortés como mediador o al menos como devoto agradecido, ya estaba esbozada en Cervantes de Salazar. Ya se ha dicho más arriba que un historiador como Thomas llama mastín a la lebrela.
La lebrela de Términos tenía que ser verdaderamente prodigiosa (o una mentira más de cazador), porque pese a que la caza se practica con varios galgos persiguiendo a la liebre, y con ayuda humana para «levantar» la pieza, es frecuente que la liebre escape.
Así, en la Brevísima relación de la destruición de las Indias, dice Fray Bartolomé de las Casas: Es probable que los perros recordados por Las Casas fueran en realidad alanos, dogos o mastines, y que la lebrela de Términos no fuera un perro de guerra y tortura, sino especializado en la caza menor.
En todo caso, la historia de la lebrela de Términos es posiblemente la única amable que se pueda contar sobre el papel de los perros en la conquista de América.
Tras sobrevivir diez meses en la isla, la lebrela fue rescatada en marzo de 1519 por la flota de Hernán Cortés. Según otras versiones, incluyendo la del propio Cortés, la perra habría sido perdida por la expedición de Hernández de Córdoba, anterior a la de Grijalva, en cuyo caso su supervivencia en libertad hubiera sido de dos años, y el itinerario de las naves de Hernández de Córdoba tendría que haber llegado más al norte de lo que el anciano Bernal recordaba.
71 Las omisiones de Juan Díaz y de Andrés de Tapia, la creencia de Cortés de que la lebrela era de Córdoba, y la duda de Gómara de si era de Córdoba o de Grijalva hacen que no pueda descartarse la posibilidad de que Bernal Díaz se equivocara, y la lebrela fuera abandonada por Hernández de Córdoba.