lazada


También se encuentra en: Sinónimos.

lazada

s. f. Nudo o atadura que se hace con hilo, cinta o cosa semejante y que se desata fácilmente tirando de uno de sus cabos el vestido de la novia llevaba una gran lazada en la cintura. lazo
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

lazada

 
f. Nudo que se desata fácilmente tirando por uno de sus cabos.
Lazo (nudo).
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Sinónimos

lazada

sustantivo femenino
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.

lazada:

lazonudo, atadura,
Traducciones

lazada

bow, knot, loop

lazada

cappio

lazada

boucle

lazada

SF (decorativa) → bow; [de zapatos] → knot
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
El 18 de octubre el huracán completó la lazada y sus vientos se intensificaron hasta los 185 km/h; vientos que equivalen a un gran huracán o huracán de categoría 3 en la escala de Saffir–Simpson.
La faena de los píales en el lienzo, consiste en detener a una yegua que saliendo por la puerta del partidero y desplegando su carrera por el lienzo es lazada exclusivamente de sus cuartos traseros por un charro que montando en su cabalgadura amarra su reata en la cabeza de la montura para chorrearla según sea necesario restándole paulatinamente la velocidad a la yegua bruta hasta remachar su reata deteniendo así totalmente la carrera del animal.
Nació en Ciudad de La Habana en 1975, no le gustaba el deporte, pero a la edad de 8 años comenzó a practicar voleibol por recomendación de su madre, la cual decide llevarla a la Pre-EIDE Camilo Cienfuegos, ella prefería el atletismo, a los 14 años participa en los Juegos Escolares Nacionales sus cualidades le permiten ingresara a la EIDE Mártires de Barbados, donde es entrenada por Jorge Lazada, más tardes integra el equipo nacional de Cuba.
Fueron en un acuerdo toda essa mesnada, que fueron engannados enna mala lazada, mas que lo degollassen con foz o con espada; por un ladrón non fuesse tal villa afontada.
Un altar portátil se levantó en la portería, el arzobispo dio licencia pare que penetrasen los testigos y convidados de ambos sexos, gente toda de alto coturno; y el capellán de las monjas, luciendo sus más ricos ornamentos, les echó a los novios la inquebrantable lazada.
Eres aquella Que yo soñé, dulcísima señora, Risa perpetua, omnipotente gracia; Es de diosa tu andar, mora en tus labios La grata persuasión, rige tu mente La Urania Venus con lazada suave De inmortal secretísima armonía, Que rica por tus miembros se difunde.
Quizá algún día, De Zeus a pesar, rompas el lazo Que hoy te encadena. PROMETEO Mas la Parca quiere Que sólo tras innúmeras miserias Esta lazada quiebre, y contra el Hado No hay arte valedera.
Y tus manos de bruja artesanía en el punto cabal de la chaqueta y en escarpines de juguetería. (Por eso, tejedora en el poeta, en la dantesca red de los tercetos engarzo a ti lazada y cadeneta).
Un Señor de inefable grandeza a mortal himeneo se allana, cual se uniera a una pobre aldeana poderoso magnífico rey. El nupcial juramento resuena, ya te liga perpetua lazada: ¡ah!
hora, señor, ahora que ya este humano edificio en el polvo de su fin se reduce a su principio; ahora que descompuesto este vital artificio que un suspiro gobernó, le va faltando un suspiro; ahora que a mis alientos está el número cumplido, pues sin esperanza de otro, respiro este que respiro; ahora que rebelados mis potencias y sentidos, son, parciales de mi muerte, mis mayores enemigos; ahora que el corazón, por alegar que él ha sido quien quiso vivir primero, morir el postrero quiso; ahora que al desatarse esta lazada que hizo la naturaleza...
Antistrofa II ¡Por eso Afrodita la ha herido en el corazón con el horrible mal de un amor culpable, y abrumada por tan dura calamidad, mi señora colgará del techo nupcial una lazada que sujetará a su cuello blanco, adorando así á un Demonio fatal, y pretiriendo dejar buena fama y ahuyentar de su corazón un amor cruel!
Después de arrodillarse frente a la cruz de los ahorcados (cruz que como curiosidad histórica se conserva hoy en uno de los salones de la Biblioteca Nacional) y recibir del franciscano, que lo auxiliaba para pasar el mal trago, la postrera bendición, quedó nuestro negrito entregado al jinete de gaznates, que estaba esa mañana más borracho que guinda en alcohol o cereza Parrinello, y que, por ende, había descuidado ensebar la cuerda y ensayar la escurridiza o lazada.