laurentino

laurentino, -na

 
adj.-s. Relativo a Lorenzo o san Lorenzo.
Ejemplos ?
Había en la parte más alta de la ciudad un augusto y espacioso edificio, sustentado por cien columnas, palacio del laurentino Pico, que llenaban de religioso terror tradicional la devoción de que era objeto y las selvas que le rodeaban.
También a tí, Eolo, te vieron caer los campos laurentinos y cubrir gran trecho la tierra con tu cuerpo; ¡Tú, a quien no pudieron postrar ni las falanges argivas, ni Aquiles, el destructor del reino de Príamo, sucumbes aquí; aquí había señalado el destino término a tu vida; tenías un gran palacio al pie del Ida, un gran palacio en Lirneso; en el suelo laurentino tienes un sepulcro.
Dígnate, yo te lo ruego, dígnate conceder a los demás una navegación feliz y que arriben al laurentino Tíber, si te pido cosas concedidas por la suerte, y si en efecto las Parcas les reservan aquellas murallas." Así respondió el hijo de Saturno, el domador de los profundos mares: "Justo es, Citerea, que confíes en mis reinos, de donde traes tu origen, y a la verdad que yo lo merezco también; yo, que tantas veces he reprimido los furores del mar y la cólera del cielo conjurado contra Eneas, y que no he velado menos sobre él en la tierra, testigos el Janto y el Simois.
El primero que se encamina a la guerra desde las playas tirrenas con sus armadas huestes es el feroz Mecencio, despreciador de los dioses. Junto a él va su hijo Lauso, el más apuesto guerrero de Italia, después del laurentino Turno.
Franco, Elíseo Correa, Francisco Ferreira, F. B. Maglione, Laurentino Z. Candioti, Manuel R. Morón, Vice-Presidente 1°, Cayetano Hasaldúa, José D.
Tú puedes armar para la guerra las diestras de los hermanos antes unidos y abrasar en odios las familias; tú puedes esgrimir contra ellas tus látigos de serpientes y tus teas funerales; tú tienes mil maneras, mil artificios para hacer daño; aguza tu fecundo ingenio, descompón las ajustadas paces, siembra ocasiones de guerra, haz que la juventud anhele y pida y blanda furiosa las armas." Al punto Alecto, henchida del veneno de las Górgonas, se dirige primeramente al Lacio y a la excelsa morada del laurentino Rey, y penetra hasta el callado aposento de la reina Amata, la cual, con ocasión de la llegada de los Teucros y de las bodas de Turno, se consumía en mujeriles congojas e iras.
Se considera este periodo de casi cuarenta años como uno de los más prolíficos y florecientes de la Cofradía, quizás por el entusiasmo popular, pero no debe caber duda que en gran medida se debió al empuje y dedicación de aquellas personas que compusieron la Junta Directiva: Presidente: D. Laurentino Rosillo Martínez Vicepresidente: Don Antonio Carrascosa Morcillo Secretario: D.
Por aquellos años la cuota anual era de 5 pesetas, siendo el número de cofrades de 607. Ya en 1.949 fue elegido presidente D. Laurentino Rosillo Martínez.
Su hijo, también llamado Rafael, prosiguió con la función de guardacosta al igual que Laurentino Barón (“Cacheno”) en años posteriores, siendo el último guardacosta Alejandrino Rodríguez, el “Checho”.
Conocemos planos de 1926 que van pautando el fraccionamiento, crecimiento y consolidación del balneario, con dicha categoría según el historiador Aníbal Barrios Pintos, oficialmente desde 1934. Gradualmente, la comunidad de los Barón se amplió con el mencionado Laurentino, Rogelio, etc.
Durante la última glaciación Wisconsin dos indlandsis avanzaron a lo largo del Nahanni. El indlandsis Cordilleran avanzó desde el oeste, y el indlandsis Laurentino desde el este.
Así, la despiadada mujer manipuló las pruebas que encontró a través de su tramposo abogado, Laurentino Urbina, para inculpar a Alicia y hacer justicia por la muerte de Amador.