laudatoria

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laudatoria

s. f. Oración o escrito en el que se alaba a una persona, una acción, u otra cosa pronunció una laudatoria en honor a los voluntarios. panegírico
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
La información proveniente de la Historia secreta fue publicada póstumamente; los siete volúmenes e historias que fueron publicados durante su vida eran la antítesis de este trabajo de Procopio, que mostraba mayor inclinación laudatoria a la nueva dinastía.
Puede citarse a Miguel Álvarez Castro (1795-1856), autor de poesía laudatoria, entre la que resalta su oda Al ciudadano José Cecilio del Valle (1827).
John Brown murió días después del accidente y, para consternación de su secretario privado, Henry Ponsonby, la reina empezó a trabajar en una biografía laudatoria de su fiel criado.
Al mismo tiempo se produjo el resurgimiento de la historiografía catalana, que arranca en 1836 con la publicación de las Memorias para ayudar a formar un diccionario crítico de escritores catalanes, de Félix Torres Amat —«la primera historia indirecta de la literatura catalana»— y Los condes de Barcelona vindicados, de Próspero de Bofarull y Mascaró —«una historia a la vez crítica y laudatoria de los primeros condes-reyes»—...
Paralelo: comparación de dos personajes reales o literarios. Laudatoria: expone una visión idealizada de la persona, alaba sus características.
Su obra conservada consta de: Guirnalda de Venus Casta y el Amor Enamorado, cancionero petrarquista. Poesía laudatoria en el prólogo de Vida y milagros del divino Oleguer de Jaume Rebullosa.
Lo del pedo es verdad, que no lo sueltan los ojos; pero se ha de advertir que el pedo antes hace al trasero digno de laudatoria que indigno de ella.
Escribió é imprimió varios libros de su profesión y de otros asuntos, entre ellos uno latino del Juez perfecto; fué docto, prudente y recatado, verídico, algo colérico, limosnero, y muy apreciador de la virtud: fué Oydor de Santa Fee en 18 Agosto 1636, y promovido á Fiscal de Lima en 1648 y, jubilado con el salario de la primera plaza, murió en sábado 22 de Junio de 1658 á las siete de la noche en la edad de 61 años: fué sepultado en la capilla de Nuestra Señora de Gracia del convento de San Agustin, que compró, labró y dotó con capellanía de misas y de las salves de los sábados, con Patronato: compuso un libro reformado y añadido de Axiomas del Derecho; otro de alimentos, una Carta laudatoria á sus hijos de la vida de su muger D.ª Francisca Zorrilla...
El texto clave es el Devi-majatmia, que combina las teologías védicas anteriores, las doctrinas upanishádicas emergentes y las culturas tántricas en desarrollo en una exégesis laudatoria de religión shakti.
Panegírico o Oración laudatoria de los Hechos y vitoriosos Progressos de su Alteza el Señor Infante don Fernando de Austria, Madrid: viuda de don Alonso Martín, 1636.
El accionar del Ejército fue cubierto de manera ámplia y laudatoria por la revista Gente, que había enviado a dos de sus periodistas a Tucumán.
Fue colaborador durante varias décadas de importantes periódicos del país: “El Liberal”, “El Diario” y “El Orden”, entre otros. Fue autor de obras fuera del ámbito del derecho, a saber: “GEOGRAFÍA DEL PARAGUAY”, 1920; y “LAUDATORIA DEL VERNÁCULO”.