lascivo


También se encuentra en: Sinónimos.

lascivo, a

(Del lat. lascivus, juguetón.)
1. adj. De la lascivia sus lascivas palabras no agradaron al público. lujurioso
2. adj./ s. Que muestra una exagerada inclinación a los placeres sexuales. lujurioso
3. Que es vigoroso y alegre.

lascivo, -va

 
adj. Relativo a la lascivia.
Vagabundo, de movimiento blando y libre; juguetón, alegre.
adj.-s. Que tiene el vicio de la lascivia.

lascivo, -va

(las'θiβo, -βa)
abreviación
1. que expresa deseo sexual irrefrenable Hizo un gesto lascivo con sus ojos.
2. persona que tiene muestras de lujuria El novio de mi mejor amiga es muy lascivo.
Sinónimos

lascivo

, lasciva
adjetivo
1 libidinoso, lúbrico, lujurioso, vicioso, obsceno*, carnal, sicalíptico, cachondo (malsonante).
Se aplican especialmente a cosas.
2 liviano, incontinente, deshonesto, impúdico, torpe.
Se aplican especialmente a personas.
Traducciones

lascivo

ADJ [gesto, mirada, comentario] → lewd, lascivious; [persona] → lecherous, lascivious

lascivo-a

a. lascivious, salacious, lustful.
Ejemplos ?
¡Cuántas fue vituperada de los mismos que la adoran! Porque imagina el lascivo y al que es necio se le antoja, Que el baile de chacona encierra la vida bona.
¿Cómo, por cumplir el apetito lascivo del que aquí os envía, queréis ir contra vuestro natural señor?A estas palabras suspendieron todos las armas, y unos a otros se miraron y se conocieron, porque todos habían sido soldados de un mismo capitán y militado debajo de una bandera; y, confundiéndose con las razones del cadí y con su mismo maleficio, ya se les embotaron los filos de los alfanjes y se les desmayaron los ánimos.
No me da descontento el hábito costoso que de lascivo el pecho noble infama; es mi dulce sustento del campo generoso estas silvestres frutas que derrama; mi regalada cama, de blandas pieles y hojas, que algún rey la envidiara, y de ti, fuente clara, que, bullendo, el arena y agua arrojas, estos cristales puros, sustentos pobres, pero bien seguros.
error al otro lado de los Pirineos. El hombre es naturalmente lascivo, el pudor en la mujer, una convención... Las mujeres de unas islas...
-Vete, huye -exclamó-, apártate de mi presencia. No pienses que la amistad y la admiración que me infundiste con tus embustes, se han trocado en amor lascivo.
¿Sabrá con firme pulso de la severa ley regir el freno; brillar en torno aceros homicidas en la dudosa lid verá sereno; o animoso hará frente al genio altivo del engreído mando en la tribuna, aquel que ya en la cuna durmió al arrullo del cantar lascivo, que riza el pelo, y se unge, y se atavía con femenil esmero, y en indolente ociosidad el día, o en criminal lujuria pasa entero?
Y es oportuno confirmar el amplio apoyo, solidaridad y respaldo que el pueblo de México prestó y otorga a la patriótica medida tomada, al expropiar la industria petrolera como consecuencia de la rebeldía de las compañías a acatar los fallos legítimos de nuestros Tribunales y a la airosa levantada actitud del Gobierno, al rechazar la proposición de someter a arbitraje internacional una cuestión, que como la planteada con motivo de la expropiación, corresponde resolver de modo exclusivo a nuestro sistema jurídico interior, pues ese medio, el del arbitraje internacional, resultaba altamente lascivo de nuestra soberanía y de nuestra calidad de pueblo libre.
Finalmente, tan gallarda y porfiadamente se resistió Leocadia, que las fuerzas y los deseos de Rodolfo se enflaquecieron; y, como la insolencia que con Leocadia había usado no tuvo otro principio que de un ímpetu lascivo, del cual nunca nace el verdadero amor, que permanece, en lugar del ímpetu, que se pasa, queda, si no el arrepentimiento, a lo menos una tibia voluntad de segundalle.
Allí, en tropel confuso, los histriones con la careta cómica, ora al viejo lascivo remedaban o a la esclava astuta y corruptora, al pendenciero legionario, a la impura cortesana de los suburbios, al villano ebrio y al codicioso mercader, que pueblan las fábulas de Plauto y de Terencio.
Como un sátiro borracho de sexo, la levanté del suelo con los brazos al desprenderme de su abrazo lascivo, y la provocación comenzada con su chanza infantil, acabó, unos minutos después, en un doble maullido salvaje de voluptuosidad, sobre el diván de la alcoba.
Aprovechando las ausencias del hombre, iban y venían las urracas por los andenes, balanceando sus cabecitas de ojos pícaros sobre el cuello nervioso, erizando el plumaje con lascivo temblor, arrastrando por tierra su cola, tal que si ella fuese manto de desposada.
¡Cuántas veces, mientras estaba al lado de doña Engracia, como un palomino aturdido, sin dar pie ni mano, venían a su imaginación los pérfidos consejos del poeta lascivo!