lar

(redireccionado de lares)
También se encuentra en: Sinónimos.

lar

(Del lat. lar.)
1. s. m. Parte de la cocina donde se hace el fuego nos refugiamos en el cortijo al calor del lar. fogón, hogar
2. s. m. pl. Casa propia donde se vive la Navidad suele pasarse en los lares. hogar
3. s. m. MITOLOGÍA Dios protector del hogar doméstico.

lar

 
m. mit. En Roma, cada uno de los dioses de la casa o del hogar. Eran considerados como genios domésticos protectores.
Hogar (casa).
fig.La casa o el hogar.
pl. mit. En Roma, divinidades protectoras del hogar.
LARLiteratura Americana Reunida
Sinónimos
Traducciones

lar

LAR

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لار

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LAR

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SF ABR (Esp) (Jur) =Ley de Arrendamientos Rústicos
Ejemplos ?
A las diversas obras públicas del Cantón construidas con el esfuerzo machaleño durante el auge del cacao, como el ferrocarril de El Oro y su Terminal Marítimo, el edificio del Colegio Nacional Nueve de Octubre, el Hospital Teófilo Dávila, el edificio de la Municipalidad, el Palacio de la Gobernación, la Casa de la Dirección Provincial de Educación, la Aduana i la Capitanía de Puerto Bolívar, sus modestos locales escolares y otras obras públicas de importancia...
Luego, una blanca y apacible lumbre bañó la tierra y los vecinos mares, y por las breñas de la opuesta cumbre vi descender hacia mis. pobres lares dos sombras: una, de laurel ceñida, y otra, nublado el rostro de pesares.
Todo lo tomaba Cristóbal por el mejor lado: estaba embriagado aún, y, atribuyendo a la anormalidad del viaje el cambio de humor de su esposa, creía firmemente que, al establecerse la vida sosegada de los lares domésticos, Sarito volvería a ser la muchacha encantadora, de feliz temple y apacible complexión que le había hechizado.
Allí, casi en el arroyo, estaba lo más selecto de la Cruz Verde: el tío Campanita, el más ilustre y famoso de los decanos de la gitanería del siglo que tan mal empieza; Pepe el Charavasca, Currito el Cantinero, Perico el No me olvies, y veinte más, todos hombres a los que por envidia que les tienen -según ellos afirman- no dejan nunca reposar tranquilos en sus humildes lares los de la Benemérita ni los de la Secreta, en cuanto en la capital o sus alrededores por arte de encantamiento se «volatiza» un penco o desaparece un pollino.
Después de una escabrosa relación con el Gobernador de la isla de Cuba, Diego Velásquez, en la que de cortesano, pasa a ser su enemigo y posteriormente a encabezar la expedición que financia Velásquez a México, quien recibe el apoyo de Amador de Lares, contador y oficial del Rey; Hernán Cortés es nombrado Capitán General de esa armada.
- Los municipios de Sabana Grande, Guánica y Yauco; los barrios Consejo, Llano, Sierra Baja, Pasto y Jagua Pasto de Guayanilla. Distrito Representativo 22. - Los municipios de Lares, Utuado y Adjuntas. Distrito Representativo 23.
En tal virtud, establecemos una regencia depositada en tres personas, y nombramos regentes propietarios al presidente del Tribunal Supremo de Justicia, don Teodosio Lares, al presidente del Consejo de Estado, don José M.
VI Esmeralda de mágica hermosura Con sus lares de exótica belleza La Pedrera y su cerro cual gigante Se muestra imponente altivo y colosal, Sus ciudades emblema del progreso De la selva se levantan legendarias Cual leyenda mitológica de griegos Como Atlántida sumergida en el mar.
Si a Magdalena absolviste, -alegradora de todos- -ahuianime- y atendiste al ladrón arrepentido para llevarlo a los trece cielos del cosmos, infúndeme otra vez las esperanzas de esparcir las herencias de sus huertos y el cultivo de sus lares.
Ved Egipto, esa primera escuela del universo, ese clima tan fértil bajo un cielo color de bronce, esa comarca de donde Sesostris partió un día para conquistar el mundo; vedla, digo, siendo la madre de la filosofía y de las bellas artes, y muy pronto ser conquistada por Cambises, luego por los griegos, por los romanos, por los árabes, y en fin por los turcos. Ved Grecia, en otro tiempo, pueblo de héroes vencedores dos veces de Asia, la una en Troya y la otra en sus propios lares.
Cafetera, que no era lerdo, comprendió al punto hasta dónde alcanzaba su privanza y lo que podía esperar de sus dioses lares; y como, por otra parte, sus libérrimos instintos se le habían revelado diferentes veces hablando con sus compañeros sobre la vida raqueril, se decidió por el arte en el cual hizo su estreno pocos meses después del último mendrugo, que le aplastó la nariz para nunca más enderezársele.
La deje! ... mis patrios lares. Arbol despojados y seco! Ya no repiten el eco De mis pasados cantares Yo cruce los vastos mares Ansiando cambiar de suerte, Y mi locura no advierte Que en vez del bien que buscaba, El mar conmigo surcaba El espectro de la muerte.