lao


También se encuentra en: Sinónimos.
Traducciones

lao

laoština

lao

lao

lao

lao

lao

lao

lao

寮語, 老挝语
Ejemplos ?
Momentos después, rápidos y silenciosos, se alejaban las cargadas acémilas rodeadas por los escopeteros de Gaucín y de Igualeja, con dirección a la trocha de Atanares, y cuando Cayetano les hubo visto ocultarse tras los árboles que embellecían la vertiente de la montaña, dijo: -Ahora tos mosotros a lo alto de la loma -dijo a los restantes compañeros- por si viéen esos señores, jacelles bailar un rato con la más fea, tan y mientras los otras se lleven la más bonita, y cuando yo pite, ya saben ustés, cá uno por su lao y tos a la torre del Moro pa dende allí cortar el monte por la Torrentera.
-¿Qué me va usté a mí a dicir del don Penene, si lo he tenío ahí enfrentito, jaciéndome musarañas la mar de días, y ca vez que el de los tejeringos de al lao echaba la masa en la sartén, era cosa de mirarle al don Penene las narices?
-Pus esos treinta que faltan hasta los doscientos, son los que te dieron de menos. -Conque, es decir, que por un lao se me dan treinta riales de menos, y por otro me rebajas tú en la cuenta otros tantos...
Por otro lao, el médico no quería asistir al Cabildo si no le aumentaban dos mil riales de sueldo, y ha habido que dárselos; la lancha del Puntal nos ha empeñao en un pico mu gordo este año; una bandera nueva pa la capilla....
Pues aquí anda otro carcamancito que contesta a lo chanchito, y a todo dice: "güi, güi", y ayer peló un bisturí de dos cuartas, afilao, y yo que estaba a su lao le dije: "¿Para qué es eso?" y él señalando el pescuezo nombró a Rosas, retobao Lucero ¡Pero, si es temeridá lo que el hombre es mal querido y putiao y maldecido en todo pago y ciudá!
"Ya sé aonde se va por ese camino -pensó Peralta-. ¡El mismito que mentaba el cura en las prédicas! ¡Cojo pu'el otro lao!". Y cogió.
Allí se vía el jazmín, El clavel, la margarita, el toronjil, la retama, y hasta estuatas, compañero. Al lao de esa, era un chiquero la quinta de don Lezama.
¡Si allá en la tierra no ti amasé fue porque no pude, pero aquí sí chupás!". "¡No se fije en yo, viejito; fíjese en lo que viene por aquel lao!
Y tú señor Lao-Tsé de los senderos luminosos empinado en Himalayas crueles, te hacen contemplar la siempre dieta de la India para robarle un poco de mercado al gordito de la suerte -¡lotería!- que medita como loto iluminado y crece en su propia alegoría -siempre sereno- ofreciendo la panza suertuda a los viajeros que de tanto buscarse un buen nirvana terminan comprándose nostalgias en el club más refinado en cortesías jalando palos de golf y hasta raquetas en un ping-pong que les serena el alma tras su cabeza de campana y champán a secas.
—Ansí que se quemen ésos—añadió—monte a caballo el que pueda, y a rumbear por el lao de la cuchilla...Pero antes, nadie se mueva si no quiere encontrarse con la boca de mi trabuco...¿Y qué se has hecho de las mujeres?
-Pos lo que me dijo fue: «Mire usté, Paco: yo voy a consentir en platicar con usté esta noche porque yo sé que usté no está picao de la tarántula, que usté tiée lao dizquierdo y porque lo estimo a usté y no quiero que tome a agravio lo que yo le be dicho; pero tenga usté la segurida de que cuando yo acabe de platicar con usté esta noche, usté se va a dir de mi vera pa no arrimarse a mí más que como un güen amigo, que es lo que yo quiero que usté sea pa mí en to lo que me resta de vía».
-Cabales... Ahora hay, por otro lao, dos pesetas en cuartos y dos tarines. -Que son diez riales; y ochenta que tenías antes, noventa.