lampa

lampa

(Voz quechua.)
s. f. Amér. Merid. Azada, herramienta agrícola.

lampa

 
f. (Amér.) Azada, laya.
Traducciones

lampa

lampa

lampa

lampa

lampa

lampa

lampa

Lampa

lampa

Lampa

lampa

Lampa

lampa

SF (Chile, Perú) (= azada) → hoe; (= pico) → pick, pickax (EEUU)
Ejemplos ?
Dispone de varios grupos folclóricos (el más numeroso es la Agrupación Folclórica de Batuco) y participa junto a Lampa en formar una Orquesta Juvenil (Big Band de Lampa) donde niños y jóvenes batucanos representan su pueblo.
Un día abandonó Arellano la lampa, y sin que nadie atinara a saber de dónde había sacado dinero, echose a dar plata sobre prendas con el interés judaico de veinticinco por ciento.
Volviéronse a Lampa con el descubridor y lo tuvieron bien mantenido y vigilado, mientras escribían a Lima solicitando del virrey D.
Bolívar estaba entonces en todo su apogeo, aunque sus planes de vitalicia empezaban ya a eliminarle el afecto de los buenos peruanos. Sólo en Lampa no se hizo manifestación alguna de regocijo.
Las siete restantes, que han de crearse, serán solo de Provincia; y se habrá de establecer una en la Asunción del Paraguay, que comprenderá todo el territorio de aquel Obispado; otra en la Ciudad de San Miguel de Tucumán, debiendo ser su distrito todo el Obispado de este nombre; otra en la Ciudad de Santa Cruz de la Sierra, que será comprensiva del Territorio de su Obispado; otra en la Ciudad de La Paz, que tendrá por distrito todo el del Obispado del mismo nombre, y ademas las Provincias de Lampa...
Los tiempos y los hombres tan diferentes hacen aproximadamente unos 100 años, debían dominar un mundo pequeño lleno de vegetación y animales salvajes, con machete en mano, lampa y mucha resignación.
Cuentan las crónicas que allá por los, años de 1778 presentose un indio en una pulpería de la por entonces villa de Lampa a comprar varias botijas de aguardiente; mas no alcanzándole el dinero para el pago, dejó en prenda y con plazo de dos meses unos ídolos o figurillas de oro y plata.
Este balance impide la proliferación de la miseria y resta espacios a la marginación. Todo el mundo vive de su trabajo y levanta el brazo para coger machete y lampa sin perder orgullos ni dignidades.
Y la verdad es que los pocos que aun existen de aquel centenar de muchachos se reúnen en Lampa el 28 de octubre y celebran una comilona, en la cual se brinda por Bolívar, por don Faustino Guerra y por San Simón Garabatillo, el más milagroso de los santos de achaques de refrescar la memoria y calentar partes pósteras.
Desbaratadas las paredes de la chulpa, los trabajadores se dieron a cavar el suelo en torno. Al levantar la primera capa de tierra, la lampa tropezó contra un cuerpo duro.
Afianzada la independencia, obtuvo licencia final y retirose a la provincia de su nacimiento, donde consiguió ser nombrado maestro de escuela de la villa de Lampa.
Por la noche llevaba el compadre otro camarada provisto de lampa, barretas, botellas de moscorrofio, pan, queso, aceitunas y salchichas, re facción precisa para quien se propone pasar la noche en vela; esperaban a que no se moviese ya paja en la vecindad, y desenladrilla por aquí, barretea por allá, trabajaban hasta la madrugada, y la casa quedaba en pie bajo su palabra de honor; esto es, con los cimientos movedizos.