laico

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laico, a

(Del lat. laicus < gr. laikos, perteneciente al pueblo, profano.)
1. adj./ s. Que no es religioso ni eclesiástico está en la India como misionero laico; los laicos van teniendo mayor participación en la liturgia. lego
2. adj. Que es independiente de los organismos religiosos estudia en un colegio laico; traje laico.

laico, -ca

 
adj.-s. rel. Lego.
educ. Que prescinde de la instrucción religiosa: escuela l.

laico, -ca

('lajko, -ka)
abreviación
que no está relacionado con la religión educación laica
Sinónimos

laico

, laica
adjetivo y sustantivo
Traducciones

laico

lay, layman

laico

leigo

laico

laico

laico

/a
A. ADJ
1. (= seglar) [misionero, predicador] → lay
2. [estado, educación, colegio] → secular
educación laicasecular education
B. SM/Flayman/laywoman

laico-a

a. lay, secular.
Ejemplos ?
Por eso también, en el campo político hemos lamentado la división del Partido Radical y anhelamos sea posible el reencuentro de ese viejo tronco, porque queremos que se mantenga la base política del Gobiemo de ustedes, y por eso también nosotros hemos hecho un llamado para que la Izquierda Cristiana, desgajada de la Democracia Cristiana, venga a unirse a la Unidad Popular, porque hay que hacer más fuerte el vínculo de marxistas, de laicos y de cristianos que interpretan el anhelo, el ansia revolucionaria del pueblo de Chile.
Reprimir estos sagaces argumentos de los laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos con razones, significa exponer a la iglesia y al papa a la burla de sus enemigos y contribuir a la desdicha de los cristianos.
Observad aquí, venerables hermanos, cómo yergue su cabeza aquella doctrina tan perniciosa que furtivamente introduce en la Iglesia a los laicos como elementos de progreso.
Los burgueses hoy no quieren que los trabajadores se liberten; también se creen superiores. Los militares quieren sobreponerse a los civiles, y los curas a los laicos.
Andan clamando que el régimen de la Iglesia se ha de reformar en todos sus aspectos, pero príncipalmente en el disciplinar y dogmático, y, por lo tanto, que se ha de armonizar interior y exteriormente con lo que llaman conciencia moderna, que íntegramente tiende a la democracia; por lo cual, se debe conceder al clero inferior y a los mismos laicos cierta intervención en el gobierno y se ha de repartir la autoridad, demasiado concentrada y centralizada.
¿Habría sido menos cruel su destino en un colegio laico? No sé... no creo que haya gran diferencia entre ser sierva de laicos o de religiosos. ¿Y en una casa particular?
El autor de El hombre criminal ¿no llegó hasta insinuar que los anarquistas fueran entregados a las muchedumbres, quiere decir, sometidos a la ley de Lynch? Hay, pues, sus Torquemadas laicos, tan feroces y terribles como los sacerdotes.
Por eso prohibimos seriamente, y en virtud de la santa obediencia, a todos y a cada uno de los fieles de Jesucristo de cualquier estado, gracia, condición, rango, dignidad y preeminencia que sean, laicos o clérigos...
Aplastado por su trabajo cotidiano, privado de ocio, de comercio intelectual, de lectura, en fin, de casi todos los medios y de una buena parte de los estimulantes que desarrollan la reflexión en los hombres, el pueblo acepta muy a menudo, sin crítica y en conjunto las tradiciones religiosas que, envolviéndolo desde su nacimiento en todas las circunstancias de su vida, y artificialmente mantenidas en su seno por una multitud de envenenadores oficiales de toda especie, sacerdotes y laicos, se transforman en él en una suerte de hábito mental moral, demasiado a menudo más poderoso que su buen sentido natural.
Yo Don Alfonso, rey de León y Galicia, al celebrar las Cortes en León junto con el arzobispo, los obispos, los magnates de mi reino y los ciudadanos elegidos por cada ciudad, decreto y aseguro, mediante juramento, que conservaré para todos los clérigos y laicos de mi reino las buenas costumbres establecidas por mis predecesores.
Aún hay hoy menos libertad íntima que en la época de nuestro fanatismo proverbial; definidores y familiares del Santo Oficio se escandalizarían de la barbarie de nuestros obispos de levita y censores laicos.
Esta arbitraria predicación de indulgencias hace que ni siquiera, aun para personas cultas, resulte fácil salvar el respeto que se debe al papa, frente a las calumnias o preguntas indudablemente sutiles de los laicos.