labradío

labradío, a

adj./ s. m. AGRICULTURA Se aplica al campo que se labra o es laborable. labrantío
Traducciones

labradío

arable

labradío

ADJarable
Ejemplos ?
En este ayuntamiento se da una clara contraposición entre la parte noroccidental, montañosa, dedicada a la producción forestal, y las restantes, llanas, dedicadas a cultivos agrícolas. Prueba de su orientación hacia cultivos agrícolas es el aprovechamiento del 50% de las tierras de labradío.
Ello contribuye a la fecundidad de sus tierras aptas para el labradío y, simultáneamente, para una riqueza forestal propia de la Galicia interior (bosques de castaños, robles, pino gallego, etc.) La economía del municipio, cuya extensión es de 104 kilómetros cuadrados, se basa principalmente en la agricultura y la ganadería, con un sector industrial muy ligado al sector primario y unos servicios concentrados principalmente en la capital municipal.
Benito Lascano logra afincar en torno de la capilla unas cincuenta familias de originarios convertidos al cristianismo provenientes de tolderías sureñas. Comenzó el labradío fecundo de tierras nuevas, lo que motivó la llegada de diversos inmigrantes europeos.
La pendiente es compleja, con buena escorrentía y regular drenaje. Son suelos destinados al labradío, cultivándose principalmente el centeno.
El sistema agrario tradicional se basaba, especialmente en las zonas de predominio de las parcelas de labradío pertenecientes a varios propietarios y cerradas por una valla común, en una organización comunitaria de rotación del trabajo de pastoreo y cultivo sobre cada una de las parcelas de tierra.
No pasan inadvertidos detalles de esta magnitud en ninguna parte, y mucho menos en Montonera; pero antes de que el pueblo atónito se convenciese del insolente boato que gastaba la tía Hilaria; antes de que en la rebotica se comentasen acaloradamente las obras de reparación y ensanche emprendidas a todo coste en el ruinoso mesón, y la adquisición de varios terrenos de labradío de los más productivos, pegados a las heredades de Hilaria, y que las redondeaban como una bola, ya Zoila había gritado a su padre con ronca y furiosa voz y con iracundo temblor de labios: -Tos los lujos asiáticos de la tía Hilaria, ¿sabe usté de ónde salen?