Ejemplos ?
Estas sonatas presentan nuevas sonoridades, audaces experimentos, y queda encerrado el mundo interior del compositor y también el recién llegado lenguaje expresivo de la revolución romántica. En la temprana Patética, en la tempestuosa Appassionata, en la brusca y laberíntica Hammerklavier, en las últimas sonatas Op.
Se destaca tanto por su narrativa compleja y laberíntica como por su aversión a los medios (sólo se conoce media docena de fotos suyas de estudiante y recluta en la marina).
Todas ellas, muy visitadas por los peregrinos y turistas que acuden a Roma, no representan más que una mínima parte de las sesenta de que hoy se tiene noticia, con más de seiscientos kilómetros de galerías subterráneas de planta laberíntica, con cuatro o cinco sepulturas por piso, una encima de la otra, como los nichos de un cementerio moderno.
Pero no es ésta la única razón para leer y analizar la novela, también impresionan en gran medida, las descripciones de Londres, de su atmósfera sobrecargada. La confusión casi laberíntica por las callejas en que se esfuma Mr.
Probablemente los romanos los llamaban así por su Juego de Troya, una danza laberíntica ejecutada por jóvenes aristócratas en honor del antepasado de Augusto, el troyano Eneas.
En ella tendrá lugar una batalla entre los mecánicos guardias del nigromante y Sir Dani por la posesión del Artefacto de las Sombras. Laberíntica serie de jardines repletos de acertijos y dominados por el misterioso maestro de las adivinanzas Jack del Campo.
Todavía pervive en su toponimia y trazado viario la intrincada, estrecha y laberíntica traza de callejones y plazuelas: plaza del Horno, Morera, Carbón, Sufragio, Pozo y Casassús y calles de Saludador, Salinería, Granero, Carniceros, Arcos, Mesón etc.
Estos complejos se situaban en lugares altos cercanos a la costa, sobre una colina, por lo que son espacios llenos de desniveles, con rampas y escaleras, pues siguen la topografía del terreno. El palacio, con su estructura laberíntica y densa, constituye un ordenado microcosmos.
A veces no les basta una sola jornada: el autor mezcla dos historias, las alterna y ambas avanzan con gran fuerza durante varios episodios. Se trata de una estructura laberíntica constante, de clima sorprendente.
Una danza laberíntica parece haber sido llevada a Britania desde el Mediterráneo oriental por agricultores neolíticos del tercer milenio a.
Especialmente llamativa esta novela, no sólo por su autor, cuya narrativa, en ocasiones laberíntica, subyuga, sino por la confesión que Paul Auster hace a través de ella, y es esa maldita y extraña relación que siempre ha mantenido con el dinero.
La estructura laberíntica de la multi-ópera integra siete obras independientes cuya característica modular permite superponerlas de diversas maneras: a) mictlan, voz femenina, ruidista y contrabajo b) hum, soprano, mezzo, contralto, tenor y bajo c) mictlan'ome, soprano coloratura, contralto, ruidista, contrabajo, sho y trombón d) Caja con trenzas, guitarra e) Retrato de Páramo, trombón f) matlapoa, sho, y g) Fósiles resonantes 1 y 2, 5 voces y 5 instrumentos.