laísmo

laísmo

s. m. GRAMÁTICA Uso del pronombre la o las en función de objeto indirecto de persona en lugar de le o les es un laísmo decir "la pegó un bofetón" por "le pegó un bofetón".

laísmo

 
m. gram. Uso incorrecto de los pronombres átonos de 3ª persona la y las: la regalaron una bicicleta.
Traducciones

laísmo

SM use of "la" and "las" as indirect objects LEÍSMO, LOÍSMO, LAÍSMO
Ejemplos ?
El laísmo también es frecuente en Castilla. Asimismo es utilizado en Santander (Cantabria) y sus alrededores. También se utiliza en la región leonesa.
Llama la atención el defecto lingüístico del laísmo en el título de la estampa, también empleado en el comentario del manuscrito de Prado.
En los hablantes laístas los pronombres le y les en función de objeto indirecto toman una forma femenina la, las:: Cógela la cartera, la dices que venga en vez de:: Cógele la cartera, le dices que venga El fenómeno es antiguo, pero nunca ha sido considerado estándar en español; por este motivo el laísmo no ha progresado fuera de Castilla y es desconocido en América.
Presencia de /ř/ asibilada en Navarra y La Rioja, pudiéndose extender a zonas vecinas. La característica morfosintáctica más típica del castellano de algunas zonas es el laísmo.
La Real Academia Española se pronunció en contra del laísmo en 1796, por lo que su uso no es normativo y está restringido al uso dialectal en las variedades laísta.
El laísmo es frecuente en el dialecto madrileño: A ella la dolía la cabeza (en lugar de: A ella le dolía la cabeza) o A ella la dije que se fuera al cine (en lugar de: A ella le dije que se fuera al cine).
l laísmo es el uso, en idioma español, de los pronombres personales "la" y "las" en función de objeto indirecto para referentes del género femenino, en lugar de las formas estándar "le" y "les".
En ciertos dialectos del español el laísmo es un fenómeno extendido. La lengua castellana mantiene la antigua declinación latina y uso de los casos latinos en los pronombres personales y la evolución de la lengua castellana tiende a la eliminación total de los casos latinos.
Dado que en portugués el objeto directo no es normalmente precedido por una preposición, es fácil diferenciarlo del objeto indirecto que siempre va precedido de una preposición, y cualquier posible leísmo sería menos problemático en portugués. El loísmo y el laísmo nunca se dan en portugués.
Esto se traduce en el uso de "lo" y "los" en función de complemento (objeto) indirecto; cuando el referente es del género masculino en vez de "le" y "les". Se produce por paralelismo con el laísmo: "la" y "las" para el género femenino; "lo" y "los" para el género masculino.
El loísmo es un fenómeno paralelo al laísmo y al leísmo pero mucho menos habitual, puesto que las entidades a las que según la norma laísta/leísta refiere el pronombre "lo" raramente toman el papel semántico habitualmente asignado al objeto indirecto.
Tú y usted (en situaciones formales) son utilizados para la segunda persona del singular. No se presentan ni leísmo, ni loísmo ni laísmo.