lúbrico

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lúbrico, a

(Del lat. lubricus.)
1. adj. Que está resbaladizo o resbala el suelo está lúbrico porque lo he encerado. deslizante
2. SICOLOGÍA Que se comporta de forma lujuriosa o lasciva se convirtió en un viejo lúbrico.
3. Que incita o manifiesta lascivia o lujuria mirada lúbrica; movimiento lúbrico. lujurioso, lascivo

lúbrico, -ca

 
adj. Resbaladizo.
fig.Propenso a la lujuria.
Sinónimos

lúbrico

, lúbrica
Traducciones

lúbrico

lubricous

lúbrico

lubrique

lúbrico

lubrico

lúbrico

ADJ
1. (= resbaladizo) → slippery
2. (= lujurioso) → lewd, lubricious (frm)
Ejemplos ?
En O Libertino Passeia por Braga, a Idolátrica, o Seu Esplendor (escrito en 1961), texto emblemático de esa corriente y que causó un gran escándalo en la época de su publicación (1970), narra un día pasado en una Braga fantasmática y lúbrica, su libertinaje más imaginario que carnal, que termina de modo frustrantemente solitario.
Mapalé: Danza de origen africano que se baila en la Costa Atlántica y a las orillas del río Magdalena, de ritmo rápido, con palmoteo constante de los participantes y de marcada tendencia lúbrica.
El presidente ha concebido por aquella muchacha los mismos sentimientos de un amor mezclado con rabia lúbrica que el duque tiene por Agustina.
El duque, quien jode prodigiosamente a Agustina en el coño, aquella noche es presa de una rabia lúbrica contra ella: la ha hecho sujetar por la Duelos y le ha dado trescientos latigazos desde la mitad de la espalda hasta las pantorrillas y luego ha penetrado en el trasero de la Duelos mientras besaba el culo azotado de Agustina.
Mirado a través de un vaso, el mundo desierto parece un Edén. »Vamos la tierra con vino, embriagados, a amasar; vamos al templo de Baco en lúbrica bacanal.
VII En las fúlgidas presencias de sus días cavados, nacidos donde siglos de luces explotaron sus avisos de urdidumbres traicioneras, se fraguó la ausencia lúbrica de sus noches encamadas aisladas en agobios de desiertos y esfumadas entre enigmas desolantes de sus antes...
/ Y tus manos urgidas, / talarán las tristezas / de mi carne.” Tal conciencia de la fugacidad corporal y sus escollos, sólo al instante de la plenitud orgónica, puede convertirse en trascendental para el ser humano; ahí se siente la eternidad, la inmortalidad, el infinito:”Me mata y me vivifica tu hazaña lúbrica...” Lo demás, los hechos insubstanciales de la existencia mundana, tan importantes para quien no ama; poder, dinero, éxito, se eclipsan en los mínimos segundos del rescate vital: “Y mi sangre comenzó a reconocer / en el ritmo de tu sangre / su aroma de fronda / y esta acabada y naciente alegría / que fecunda.
¡No se quemará, ::pues vendrán las olas ::y lo apagarán!». Aquella bacanal no podía ser más inmunda, ni la bailarina más asquerosamente lúbrica en sus movimientos.
¿Mostraste el agujero al atisbador? —Sí, monseñor —contestó la Duelos—, él mostró el mío y yo ofrecí el suyo, que él presentó de la manera más lúbrica del mundo.
Sus instantes de crisis están precedidos por una especie de espasmo que lo lanza a una cólera lúbrica peligrosa para aquellos o aquellas que sirven a sus pasiones.
Al principio se había deseado rodearse de un gran número de objetos lujuriosos de los dos sexos, pero cuando se hubo comprobado que el local donde esta lúbrica fiesta podría efectuarse cómodamente era aquel mismo castillo en Suiza que pertenecía a Durcet y al que había mandado a la pequeña Elvira, que este castillo no muy grande no podría albergar a tantos habitantes y que además podía resultar indiscreto y peligroso llevar allá tanta gente, se limitaron a treinta y dos las personas, incluidas las narradoras, a saber: cuatro de esta clase, ocho muchachas, ocho— muchachos, ocho hombres dotados de miembros descomunales para las voluptuosidades de la sodomía pasiva y cuatro sirvientes.
Era para esa lúbrica ceremonia para lo que Curval quería que el duque se reservase, pero esto resultaba perfectamente inútil; era el duque demasiado amigo del libertinaje para que un nuevo exceso no le produjera siempre el mayor efecto en cualquier situación que se le propusiera, y no por ello dejó de descargar completamente por segunda vez bajo los suaves pedos de la Fanchón.